
No daba señales de vida, ¡estaba muerto!
“No daba señales de vida, ¡estaba muerto! Pero mi papá comenzaba a orar…Paz, mi nombre es Andrea Basile y tengo 26 años. Como un niño a la edad de 3 años tuve una fiebre que alcanzó casi los 42 y tuve convulsiones, mis padres asistían a una iglesia evangélica, y mi padre tenía gran autoridad, el Espíritu Santo habló muy claramente, y en varios casos se ha encontrado con algunos enfermos y les dijo que no debían temer, porque el Señor ya había sanado ante otras circunstancias para que su gloria se manifieste.
De todos modos me llevaron al Hospital de Catanzaro, y en el camino ya no daba señales de vida… yo estaba muerto… mi papá comenzó a orar y a invocar el Espíritu Santo en mí, llegamos al hospital y los doctores me llevaron en sala de recuperación, sin esperanzas, pero uno de los médicos salió y habló a mis padres diciendo que allí no había nada que hacer… y los médicos no pudieron hacer nada pero mi papá dijo que mi Cristo es doctor y puede curar con un milagro y los doctores le dijeron… ‘y necesita un verdadero milagro porque no pasará esta noche’.
Por lo que mi padre se sentó en oración y dijo al Señor: Señor, haz que yo mañana vea a mi hijo de vuelta encima de mí, y me diga papá te amo… así que al día siguiente mi papá fue al hospital porque él fue a casa para ver a mis otros hermanos, al llegar me vio jugando con otros niños, lo vi y lo seguí y le dije papá te amo… el Señor hizo un gran milagro en mi vida porque él mismo dijo que si le pedimos algo en su nombre lo dará… o si tenemos fe como un grano de mostaza y decimos a una montaña que se eche en al mar, se hará… No daba señales de vida, ¡estaba muerto! Pero realmente vivo…”
Andrea Basile
Lea más en: www.notizievangeliche.com
¿Qué te parece?