“Jesús es una buena cura para el miedo” dijo el presidente Obama dirigiéndose a los líderes en su último desayuno Nacional de oración en la mañana del jueves, durante el cual se centró principalmente en los miedos para que la gente tenga fe y tenga valentía para vencer esos temores.
Vivimos en tiempos extraordinarios. Tiempos de cambios extraordinarios, dijo el Presidente. «Estamos rodeados por cambios tectónicos en la tecnología y en nuestra economía; por conflictos destructivos, alteraciones en nuestro clima.»
Estas circunstancias inciertas y los tiempos de miedo, la brecha entre los privilegiados y los oprimidos puede conducir a la «desesperación, o a la parálisis o al cinismo», dijo. «El temor llega a poder alimentar nuestros más egoístas impulsos y socavar los lazos de la comunidad”.
Para contrarrestar esto, el Presidente dijo: «la fe es la gran cura para el miedo».
«Jesús es una buena cura para el miedo», añadió.
El presidente Obama tocó particularmente el evangelio mismo, mencionó que él mismo también “ha conocido el miedo.»
«Pero mi fe me dice que no necesito temer a la muerte; que la aceptación de Cristo promete la vida eterna y el lavamiento de los pecados,» dijo.
Destacó también especialmente 2 Timoteo 1:7, que dice: «Porque Dios no nos ha dado un espíritu de temor, pero de poder y de amor y de una mente sana», él compartió ejemplos de personas que ejemplifican ese valor, incluyendo al Pastor Saeed Abedini, un pastor americano iraní que fue recientemente liberado de la prisión en Irán.
El Presidente Obama también se refirió a historias como la de un sargento cristiano que se puso de pie ante los Nazis por un compañero soldado que fue capturado y un padre musulmán que eligió su alfombra para rezar en el parque a pesar de temores de otras respuestas, como ejemplos de personas que le dieron «valor» y «esperanza».
«Te ruego que por tu gracia, todos encontramos el coraje para establecer tales ejemplos en nuestra propia vida–no sólo durante este maravilloso encuentro y comunión, no sólo en la piedad pública que profesamos, sino en esos pequeños momentos cuando es difícil, cuando somos desafiados, cuando estamos enojados, cuando estamos frente a alguien que no está de acuerdo con nosotros, cuando nadie está mirando» él dijo.
Los miembros del Congreso, celebridades, prominentes líderes religiosos y otros estaban entre aquellos que estaban presentes en el desayuno de oración que estuvo copresidido por el Congresista Robert Aderholt (R-Alabama) y el diputado Juan Vargas (D-California).
El desayuno Nacional de oración empezó como una tradición anual cuando Dwight Eisenhower primero se unió a un grupo de oración en 1953, después la reunión ha crecido en escala y todos los presidentes se han estado uniendo a la oración el primer jueves de febrero cada año desde entonces.
