
Economistas que le darían la razón a la biblia
Los profesores Eugenio Proto (Reino Unido) y Aldo Rustichini (EE.UU.) son los economistas que le darían la razón a la biblia que hay un “punto de felicidad” en los ingresos de las personas.
Ser muy ricos trae aflicciones y problemas no deseados y ser muy pobres ni hablar.
El punto de equilibrio de sus investigaciones confirmaría la paradoja de Easterlin, un economista que ya había postulado que el ser humano a partir del dinero adicional obtenido de ciertos ingresos ya no le traería la felicidad.
La biblia lo dice así:
Proverbios 30:8-9 “…no me des pobreza ni riquezas;
Manténme del pan necesario;
No sea que me sacie, y te niegue, y diga: ¿Quién es el Señor?
O que siendo pobre, hurte, Y blasfeme el nombre de mi Dios”.
En cuantos a los poderosos hace una advertencia tal vez basada en la mala experiencia de Salomón que tuvo todo lo que quiso y escribió el libro de Eclesiastés donde dice que todo el dinero y placer no le daba la felicidad y lo consideraba “vanidad”.
Deuteronomio 17:16-17 Pero él no aumentará para sí caballos, ni hará volver al pueblo a Egipto con el fin de aumentar caballos; porque Jehová os ha dicho: No volváis nunca por este camino.
Ni tomará para sí muchas mujeres, para que su corazón no se desvíe; ni plata ni oro amontonará para sí en abundancia.
Estos economistas hicieron un estudio y revelan cuánto hay que ganar para ser completamente felices.
Ellos revelan el «punto de la felicidad» en los ingresos de las personas y se confirma así el concepto de que a partir de cierto nivel, el dinero deja se hacer felices a las personas.
Hubo muchos y numerosos estudios sobre la relación entre el ingreso o PIB y su relación con la satisfacción con la vida, los profesores Aldo Rustichini (EE.UU.) y Eugenio Proto (Reino Unido) tomaron la decisión de minimizar los efectos de los factores no económicos en los resultados de estos estudios y rechazaron los modelos de análisis de otros investigadores anteriores, logrando desarrollar su propio método para determinar el «punto de felicidad».
Los economistas dividieron en 50 grupos a todos los países con respecto al PIB per cápita: comenzando desde los más pobres hasta los más ricos.
Y con el fin de evitar errores estadísticos, utilizaron únicamente los datos de la encuesta mundial de valores (World Values Survey), debido a que muchos cuestionarios sociológicos y la diferente percepción cultural y lingüística varían mucho de país a país.
Después de analizar la información que lograron, llegaron a la conclusión de que el llamado «punto de felicidad» se logra alcanzar con unos ingresos de alrededor de 33.000 de dólares al año. Si uno pasa este nivel de ingresos, sus exigencias de más recursos monetarios crecen drásticamente, y el aumentar también los ingresos a ese grado se dificulta muchísimo.
Сomo resultado, las expectativas no cumplidas privan a los individuos de la alegría del crecimiento de sus ingresos, según concluyeron los investigadores.
Esta reciente investigación demostraría una vez más la paradoja del economista estadounidense Easterlin, postulada en 1974, que llegó a concluir que a partir de cierto nivel de ingresos el dinero adicional ya no trae la felicidad.
Texto completo en: actualidad.rt.com
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