Sanando la Tierra

El Proscrito de Dios – William Tyndale

14 julio, 2013 | adm | Testimonios

William Tyndale

William Tyndale, el hombre de Dios, nacería en Slymbridge, cercano a la frontera galesa alrededor de 1494.

Muy estudioso, destacado en latín y griego, en 1515 se graduaría como “Maestro en Artes”, en la Universidad de Oxford y es posible que sus otros estudios complementarios los realizara en la Universidad de Cambridge.

Más tarde, en 1521 se ordenaría como sacerdote católico y trabajaría para Sir John Walsh como preceptor de sus hijos hasta 1523.

Lo que más anhelaba Tyndale era su profundo deseo de ‘traducir las Escrituras Griegas Cristianas o el Nuevo Testamento al inglés’; pero para alcanzar su objetivo necesitaba la autorización del obispo de Londres, Cuthbert Tunstall.

El que lograra finalmente ser el traductor del nuevo testamento y el Pentateuco, nació en la frontera galesa, probablemente en Gloucestershire, entre 1490 y 1495. Al final de la Pascua de 1510 viajó a Oxford, donde Foxe dice que él entró de Magdalen Hall.

Tomó su Máster en 1515 y fue Cambridge, donde Erasmo lo había ayudado a establecer una reputación de griego y teología.

Ordenado sacerdote, probablemente a finales de 1521, entró en la casa de Sir John Walsh, Old Sodbury, Gloucestershire, como capellán y tutor nacional.

Aquí vivió durante dos años, utilizando su ocio para predicar en los pueblos y en Bristol, conducta que lo llevó en colisión con el clero del distrito y condujo a ser convocado ante el Canciller de Worcester (Williams of Malvern) como un presunto hereje; pero se le permitió salir sin recibir censura o dar cualquier cuenta.

Pero la persecución del clero le llevó a buscar un antídoto para lo que él miró como la corrupción de la iglesia, y él resolvió traducir el nuevo testamento a la lengua vernácula.

En esta espera obtuvo ayuda de Cuthbert Tunstall, obispo de Londres, y así “con la buena voluntad de su amo” partió a Gloucester en el verano de 1523.

Tunstall, lo decepcionó por lo que consiguió empleo como predicador en St Dunstan’s-in-the-Westy y trabajó en su famosa traducción, viviendo como capellán en la casa de Humphrey Monmouth, y formando una amistad firme con John Frith; pero encontró que publicar era imposible en Inglaterra, entonces zarpó para Hamburgo en mayo de 1524.

Después de visitar a Lutero en Wittenberg, se instaló con su amanuensis William Roy en Colonia, donde hizo algunos avances en la impresión de una edición de su nuevo testamento, cuando la obra fue descubierta por John Cochlaeus, decano en Frankfurt, fue al Senado de Colonia para interceptar otra impresión, no sólo advirtió a Enrique VIII y Wolsey para supervisar los puertos ingleses.

Tyndale y Roy escaparon con sus hojas a Worms, donde completó la edición 8va en 1526. Ejemplares fueron pasados de contrabando en Inglaterra, pero fueron reprimidos por los obispos, y William Warham, Arzobispo de Canterbury, hasta compraron copias en el continente para destruirlas.

Intentó apoderarse en Tyndale en Worms, pero encontró refugio en Marburg con Felipe Landgrave de Hesse. Probablemente conoció a Patrick Hamilton y se unió a John Frith.

Alrededor de este tiempo cambiaron sus puntos de vista sobre la Eucaristía y transubstanciación en la posición avanzada de Zwinglio.

Con la parábola del malvado Mammon (1528), obediencia de un hombre Cristiano (1528), se establecen los dos grandes principios de la reforma inglesa, es decir la autoridad de las escrituras en la iglesia y la supremacía del rey en el estado y con Practyse of Prelates (1530), una fuerte denuncia contra la iglesia romana y también de los procesos de divorcio de Enrique VIII, fueron todos impresos en Marburg.

En 1529 en su camino a Hamburgo en la costa holandesa tuvo un accidente y perdió su traducción recién terminada de Deuteronomio. Más adelante en el año, pasó a Amberes donde llevó a cabo su parte de la controversia clásica con Sir Thomas More.

Después del cambio de actitud hacia Roma con Enrique VIII, Stephen Vaughan, el inglés enviado a Holanda, sugirió el retorno de Tyndale, pero el reformador temía a la hostilidad eclesiástica.

Henry luego exigió la rendición del emperador como uno que extendía la sedición en Inglaterra, y Tyndale dejó Antwerp durante dos años, regresando en 1533 con el frenesí propio de revisar sus traducciones. En mayo de 1535 fue traicionado por Henry Phillips, a quien había demostrado mucha bondad como estudiante.

Los oficiales imperiales lo encerraron en el castillo de Vilvorde, la prisión estatal, a 6 millas desde Bruselas, donde a pesar del gran esfuerzo de los comerciantes ingleses y el llamamiento de Thomas Cromwell, arzobispo de Carandolet, el presidente del Consejo y el gobernador del castillo, fue juzgado por herejía y condenado. El 6 de agosto de 1536 fue estrangulado y luego quemaron su cuerpo.

Aunque durante mucho tiempo estuvo en el exilio de su tierra natal, Tyndale fue una de las mayores fuerzas de la reforma inglesa.

Sus escritos muestran una obra literaria de alta potencia, mientras que ayudaron a formar parte el pensamiento puritano en Inglaterra. Su traducción de la Biblia era tan segura y feliz que formó la base de posteriores versiones, especialmente la de la versión autorizada de 1611.

Además el nuevo testamento, el Pentateuco y Jonás, se cree que terminó en la prisión la sección del Antiguo Testamento que se extiende desde Josué a Crónicas.

Al lado de las obras ya nombradas Tyndale escribió un prólogo de la epístola a los romanos (1526), una exposición de la epístola primera de Juan (1531), una exposición de Mateo v.-vii. (1532), un Tratado sobre los sacramentos (1533) y posiblemente otro par en 1529 (ya no existente).

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