La posición abatida

9 Claves para el perdón bíblico

28 Ago 2014 / ADM / IGLESIA Y MINISTERIO

Laurie Coombs cuenta su historia y las 9 Claves para el perdón bíblico: “Mi padre fue asesinado cuando tenía veinte años, fue un acto deliberado, sin sentido cometido por un hombre cuyos deseos egoístas lo habían dejado ciego.

Este hombre se había llevado a mi papá – había robado lo que era mío por derecho – y con toda honestidad, yo lo odiaba por eso.

El perdón fue una de las primeras cosas que Dios me habló cuando yo vine a Cristo nueve años más tarde.

Le pedí a Jesús que me mostrara lo que era el verdadero perdón es bíblico. Le pedí que me enseñe a perdonar.

A lo largo del tiempo de un año, Dios me…llamó para tener correspondencia con el hombre que asesinó a mi padre, y juntos, trabajamos hacia el perdón y la sanación.

Hay muchas ideas equivocadas acerca del perdón – lo que es, lo que no es, y cómo hacerlo – y por lo que creo que es muy importante entender algunas de las 9 Claves para el perdón bíblico.

1. El perdón es una orden.

El llamado de Dios de perdonar no es simplemente una sugerencia. Es una orden. Colosenses 3:13 nos dice: “Como el Señor os perdonó, así también hacedlo vosotros.

2. El perdón es un regalo

El perdón nos libera. Es un regalo que nos ha dado nuestro omnisciente, amado Dios para nuestro bien y Su gloria.

3. El perdón comienza con la oración.

No hay nada que podamos hacer aparte de Jesús. El verdadero perdón bíblico no puede tener lugar sin la oración y la guía del Espíritu Santo…si vamos a hacer algún progreso hacia el perdón y la curación, primero tenemos que humillarnos y caer de rodillas.

4. El perdón es una decisión.

Nuestros sentimientos no son de fiar. Nunca nos conducirán hacia el perdón. Es una decisión que es posible que tengamos que hacer muchas veces hasta que recibamos la gracia necesaria para perdonar.

5. El perdón es un proceso.

El perdón toma tiempo. No sucede durante la noche. El proceso será diferente para cada uno de nosotros.

6. El perdón requiere una estrecha comunión con Dios.

Es importante permanecer cerca de Jesús en todo el proceso del perdón. Tenemos que buscar su voluntad y orar por Su guía para mostrarnos los “cómos” del perdón.

7. El perdón permite que Dios sea el juez.

Dios es juez. No nosotros. Cuando nos negamos a perdonar, tomamos el lugar de Dios como juez sobre los que nos traicionaron.

8. El perdón no está reservado para delitos más “aceptables”.

Así como Dios perdona todos los pecados, se nos llama a perdonar a todos los delitos cometidos en contra de nosotros, independientemente de lo terrible que sean. Ningún pecado es imperdonable.

9. El perdón es incondicional.

El perdón bíblico es incondicional. Nos puede tomar un tiempo para llegar a este punto, pero en última instancia, el perdón no es completo hasta que no hayamos perdonado incondicionalmente.

www.ibelieve.com

¿Qué te parece?

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *