Según un arzobispo de la iglesia católica el fin del celibato obligatorio pudiera estar más cerca.
Para nosotros los evangélicos, la medida obligatoria de la abstención sexual para los pastores sería totalmente antinatural.
Una comisión gubernamental (1) sobre el abuso infantil lo denunció.
Casi dos tercios de todos los abusos llevados a cabo por entidades religiosas fueron cometidos por funcionarios de la Iglesia Católica.
El arzobispo de Melbourne, Denis Hart, dijo que los cambios ya están llegando.
Los gobiernos pudieran presionar a la iglesia católica para poner fin del celibato obligatorio
El informe del gobierno llegó a la conclusión de que el 61,8 por ciento de los casos se trataba de la Iglesia Católica.
Y sugirió pedir permiso al Vaticano para introducir el celibato voluntario para su clero.
Dio más de 400 recomendaciones finales.
Sugirió que los ministros religiosos se conviertan en «informantes obligatorios» de los abusos.
Y que el abuso clerical se considere un delito, no una falta moral.
Hart, que lleva la Conferencia Episcopal Australiana, se disculpó en varias ocasiones.
Tras el informe de la Comisión, en la rueda de prensa dijo:
«Siento un profundo pesar por una «cultura vergonzosa» de «el secreto y la auto-protección».
Que llevó al «sufrimiento innecesario» a las víctimas y a sus familias.
También dijo que iba a hacer todo lo posible.
Pero que sus manos estaban atadas también en cierta medida por el «derecho canónico» -aquellos establecidos por el Vaticano.
Él dijo:
«No puedo ver que el carácter sagrado de la confesión cambie alguna vez. Con respecto a la disciplina del celibato, esta es una cuestión de un orden diferente. Es una disciplina que la iglesia puede cambiar…».
«Estoy totalmente de acuerdo con la comisión real que sugiere que los sacerdotes tenemos una alta, alta responsabilidad. Mayor que la de todos los demás. Que no sólo nos da una impresión equivocada de nosotros mismos, sino que devalúa otras personas. Y luego, la gente simplemente se convierte en cosas y objetos.
Tal vez la disminución de nuestra situación podría no ser una mala cosa.
Porque nos hace ser más auténticos en nuestras relaciones. No sólo dentro de la iglesia, sino en la sociedad en que vivimos. Dentro de nuestras familias y comunidades.
Hart dijo que los obispos tomarían las recomendaciones de la Comisión Real seriamente y las presentarían a la Santa Sede.
El objetivo sería poner fin del celibato obligatorio.
Recursos externos:
(1) www.smh.com.au
