Sanando la Tierra

Un invento que revolucionó la iluminación

20 agosto, 2013 | adm | Tecnología

Un invento que revolucionó la iluminación

Alfredo Moser revolucionó la iluminación con un invento muy sencillo, a pesar que no le generó mucho dinero él está orgulloso de ser pobre y haber beneficiado a miles de pobres.

La invención de Moser literalmente ilumina el mundo. El mecánico brasileño tuvo su momento de ‘iluminación inspirada’ en el 2002 y buscó una forma de iluminar su casa durante el día sin electricidad – usando nada más que botellas de plástico llenas de agua y un poquito de lejía.

En los últimos dos años ha extendido su innovación en todo el mundo. Se espera que sean alrededor de 1 millón de hogares a principios del año próximo.

¿Cómo funciona? Con la simple refracción de la luz del sol, explica Moser, se llena una botella vacía de plástico de dos litros.

«Se agrega dos tapas de cloro para proteger el agua para que no se vuelva verde [con algas]. Si se limpia la botella, mejor,” añade.

Envolviendo su rostro en un paño hace un agujero en la baldosa de la azotea con un taladro. Luego, de abajo hacia arriba, empuja la botella en el agujero recién hecho.

“Poniendo de forma fija la botella con un poliéster resinoso se logra impermeabilizar el agujero de tal manera que inclusive cuando llueve, el techo nunca pierde una gota.”

“Un ingeniero vino y midió la luz”, dice. “Depende de qué tan fuerte esté el sol pero es más o menos de 40 a 60 watts,” él dice.

La inspiración de la “lámpara de Moser” le vino durante uno de los cortes de electricidad frecuentes del país en el 2002.

“Los únicos lugares que tenían energía fueron las fábricas – no las casas de la gente,” dice, hablando de la ciudad donde vive, Uberaba, en el sur de Brasil.

Moser y sus amigos comenzaron a preguntarse cómo levantar la alarma, en caso de una emergencia, como si un pequeño avión quisiera bajar, imaginando una situación en la que no tuvieran fósforos.

Su jefe sugirió conseguir una botella de plástico desechada, llenarla con agua y usarla como una lente para enfocar los rayos del sol sobre la hierba seca. Así uno podría comenzar un fuego, como una señal a los salvadores. Esta idea se metió en la cabeza de Moser – empezó a tratar, llenando botellas y haciendo círculos de luz refractada.

Pronto él había desarrollado la lámpara.

“No hice cualquier dibujo de diseño”, dice.

Es una luz divina. Dios dio el sol a todo el mundo, y la luz es para todos. Quien quiere ahorra dinero. No puedes recibir un choque eléctrico de ella, y no cuesta un centavo.

Moser ha instalado las lámparas-botella en el supermercado local y en casas de vecinos ganando unos pocos dólares instalándolas, es obvio por su sencilla casa y su coche de 1974 que su invento no lo hizo rico. Lo que le ha dado es un gran sentido de orgullo.

“Había un hombre que instaló las luces y en un mes él había ahorrado lo suficiente para pagar por las cosas esenciales para su hijo, que estaba a punto de nacer. ¿Te imaginas?”, dice.

Carmelinda, esposa de Moser de 35 años, dice que su marido siempre ha sido muy bueno en hacer cosas alrededor de la casa, incluyendo algunas mesas y camas de madera finas.

Pero ella no es la única persona que admira su invento de la lámpara. Illac Angelo Diaz, director ejecutivo de la Fundación MyShelter en Filipinas, es otro.

MyShelter está especializada en la construcción alternativa, creando casas utilizando materiales sostenibles o reciclados como bambú, neumáticos y papel.

“Hemos tenido grandes cantidades de donaciones de botellas”, dice.

“Ellos la llenan de barro y crean las paredes y la llenan con agua y hacen ventanas.

“Cuando estábamos tratando de agregar más, alguien dijo: ‘Hey, alguien lo ha hecho que en Brasil. Alfredo Moser las pone en las azoteas”.

Siguiendo el método de Moser, MyShelter comenzó a fabricar las lámparas en junio de 2011. Ahora entrenan a personas para crear e instalar las botellas, con el fin de ganar un pequeño ingreso.

En Filipinas, donde un cuarto de la población vive por debajo de la línea de pobreza, y la electricidad es usualmente cara, la idea ha prendido, las lámparas Moser ahora equipan 140.000 hogares.

La idea ha prendido también en cerca de 15 países, desde la India y Bangladesh, Tanzania, Argentina y Fiji.

Díaz dice que usted puede encontrar lámparas de Moser en algunas comunidades en islas remotas. “Dicen, ‘bueno, sólo lo vimos en nuestro vecino y parecía una buena idea.”

Personas en las zonas pobres también son capaces de cultivar alimentos en pequeñas granjas hidropónicas, usando la luz proporcionada por las lámparas de la botella, dice.

En general, según las estimaciones de Diaz, 1 millón de personas se habrán beneficiado de las lámparas en el comienzo del próximo año.

“Alfredo Moser ha cambiado la vida de un gran número de personas, creo que para siempre,” él dice.

“Si no recibe el Premio Nobel, queremos que él sepa que hay un gran número de personas que admiran lo que está haciendo.”

¿Moser, se imaginaba que su invento tendría tal impacto?

“Nunca me lo habría imaginado, No,” dice Moser, temblando de emoción.

“Te da piel de gallina al pensar en ello”.

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