Este video de YouTube muestra el testimonio de la hija de Benny Hinn al compartir los problemas que ella enfrentó y como el reclamar las promesas de Dios para los hijos hizo la diferencia en su vida a pesar que el mismo Benny dice que casi se da por vencido.

Zussane, la esposa de Benny le decía “Tú hablas de las promesas de Dios, como te atreves a cuestionarlas ahora”. Él dice “cuando es el propio hijo que tiene problemas las cosas son diferentes”.

La hija de Hinn le dijo un día: “Odio a Dios porque te llamó, yo odio que tú seas Benny Hinn, odio todo lo que haces, ¿por qué no puedes ser un papá normal? Él dice que fue muy difícil ese tiempo para él.

Pero Dios mandó a alguien para ayudar, al pastor César Castellanos y la vida de su hija cambió.

Los que saben lo que significa tener problemas con los hijos debemos creer a las promesas de Dios que Él mandará a sus “ángeles” que pueden ser siervos y siervas de Dios para ayudar a los nuestros a cambiar y ser bendecidos.

Benny Hinn más recientemente dijo:

“Tengo una noticia maravillosa que sé que será una increíble bendición para usted y un gran aliento a su familia”.

Nuestro Dios es un Dios de restauración y reconciliación.

El último símbolo de su interminable anhelo para la reconciliación del hombre con Dios es la cruz y esta será nuestra única esperanza para la curación.

Sé, que esto cura cuando yo di mi corazón a mi precioso maestro Jesús muchos años atrás; pero he experimentado su toque curativo más recientemente cuando comenzó su glorioso trabajo de sanación en mi propia familia, como ha empezado el proceso de restauración de mi matrimonio.

Y todo comenzó esta pasada Navidad…

Lo que podría haber sido una de las Navidades más solitarias de mi vida resultó ser una de las más bellas que jamás he experimentado. Con Suzanne, mis hijos y nietos, reunidos en Navidad, sentí como que el Señor Jesús se movía en mi familia para lograr la curación y la reconciliación que he orado por tanto tiempo.

Nos reímos juntos, intercambiamos regalos y recordamos sobre las maravillosas anécdotas de familia en los años y esgrimí una oración simple, “Señor Jesús, protege a mi familia por causa de tu nombre”