Sanando la Tierra

Testimonio de la candidata a presidente en Brasil

6 septiembre, 2014 | adm | Iglesia y Ministerio

Brasil ataca a candidata por consultar la Biblia

El testimonio de la candidata a presidente en Brasil, Marina Silva después de su conversión al Evangelio, hace casi 20 años, ocurrió después de declararla sin posibilidades de vida.

Marina Silva se convirtió en 1995.

Pero en la campaña electoral de este año, se ha convertido en un arma de la especulación y la promoción de perjuicio a manos de sus opositores políticos quienes le atribuyen la posibilidad de que sea una «fundamentalista» religiosa.

En un vídeo grabado en el año 2010, cuando se postuló a la presidencia por primera vez, bajo el Partido Verde (PV), Marina dio testimonio de su conversión en un culto, y detalló los momentos difíciles que enfrentó a causa de su mala salud.

Con una infancia de pobreza en la plantación de bagazo en Old Breu, en Acre, Marina fue expuesta en repetidas ocasiones a la malaria, la leishmaniasis, la hepatitis, y también sufrió de la contaminación por metales pesados como el mercurio, por ejemplo.

Cuando era adolescente consideró hacerse monja, pero se mudó al activismo político bajo la tutela de Chico Mendes y fue elegida senadora en 1994 por el PT, y asumió el cargo en 1995.

Ese año, cubierta por el plan de salud del Senado, hizo costosos tratamientos en el extranjero con médicos de Chile y Estados Unidos. Sin embargo, nada fue efectivo y su cuerpo se debilitaba cada vez más.

En su testimonio, Marina dice que su visión y orientación espacial fueron perjudicadas, así como el hígado y otros órganos. Para poder comer, seguía una dieta estricta y comidas hechas cada hora.

En Brasil, después de recibir «la tercera sentencia de muerte», la entonces senadora acreana escuchó de un médico que ella «necesitaba un milagro.»

La declaración la dejó «enojada y avergonzada», pero aceptó la oferta de hablar con en el pastor de jóvenes Andre Salles de la Asamblea de Dios.

Marina dice que en un principio pensó que Salles era un charlatán, pero algo la llevó a creer que algo real estaba sucediendo. Invitada a aceptar a Jesús, Marina estuvo de acuerdo y los cambios se iniciaron en su forma de ser.

En 1997, dos años después de la conversión, durante un tiempo de oración por los enfermos en un culto vio o recordó la sigla DMSA, que describe un fármaco experimental que se le había presentado en los Estados Unidos.

Animada por la revelación, Marina acordó tomar tres dosis de la droga y, posteriormente, fue restaurada su salud.

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