Sanando la Tierra

Testifica con las obras, habla de Cristo con el amor

11 febrero, 2017 | adm | Iglesia y Ministerio

Testifica con las obras, habla de Cristo con el amor

Existen hoy día muchas palabras en el mundo cristiano. La mayoría muy buenas. Pero tú testifica con las obras y habla de Cristo con el amor. Esta es la mejor parte de nuestro testimonio.

El poder del ejemplo es tomado por Pedro en su instrucción a las mujeres cuyos esposos cristianos no son creyentes.

Se dice que vivan testificando con el ejemplo. «Si alguno de ellos no creen en la palabra, sean ganados sin palabra por la conducta de sus esposas. Cuando vean su vida casta y respetuosa», (1 Pedro 3: 1-2).

Muchos métodos se utilizan para ganar almas para el Señor, pero ninguno es tan eficaz como una vida vivida para Dios. Por eso, habla de Cristo con el amor.

Expertos en comunicación nos dicen que el 65% y el 93% de toda la comunicación no son de forma verbal (1). En otras palabras, nos comunicamos más por lo que hacemos que por lo que decimos.

Para una hermana cuyo marido no es creyente, esto debería ser reconfortante.

Un marido infiel es bendecido por la vida piadosa de su esposa cristiana.

Ella lleva a su matrimonio la belleza y la bondad de Cristo junto con el amor del Espíritu. A través de la obra de Dios en su vida se muestra la sabiduría, paciencia, amabilidad, consideración, perdón y caridad.

Un marido infiel puede no mostrar interés aparente en el Evangelio. Puede que no sea un hombre espiritual y parece ser indiferente a las demandas de Cristo. Pero no puede negar las bendiciones que recibe de una esposa piadosa. Su matrimonio es bendito, su casa es diferente de las casas de sus vecinos no convertidos.

El carácter de sus hijos está siendo formado por el ejemplo piadoso de su madre.

Se les da una perspectiva de la vida que refleja la voluntad de Dios.

Su marido no puede ignorar el poder de su vida, que se transforma por el Evangelio del Señor Jesucristo. Este es el evangelismo por hablar de Cristo con el amor.

Ninguno de nosotros vive en un vacío. Somos la luz del mundo y no se pueden ocultar. La gente nos ve y sacan sus propias conclusiones.

Este es el punto que Pablo está haciendo a los santos de Corinto: «Ustedes mismos son nuestra carta, escrita en nuestros corazones, conocida y leída por todos.

Fue Francisco de Asís, que dijo: «Siempre predica el Evangelio, y si es necesario, utiliza las palabras». Me gusta eso. Habla de Cristo con el amor.

Recursos externos: (1) la comunicación no son de forma verbal

Especial de Ministerio Sanando la Tierra

¿Qué te parece?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *