Sanando la Tierra

Terror gobierna el nuevo califato

29 septiembre, 2014 | adm | Insólito

Terror gobierna el nuevo califato

El terror gobierna el nuevo califato, ISIS gestiona un territorio entre Siria e Irak con ocho millones de habitantes bajo su propia bandera gracias al uso de la violencia y al contrabando de petróleo en la frontera de Turquía.

“Mi primo fue al mercado y cuando regresó al coche con la compra, le pusieron una multa por mal estacionamiento”, dice escandalizado Sirwan, un kurdo iraquí que huyó del avance de los yihadistas ISIS.

Ocurrió en Raqa, ciudad siria convertida en capital del califato. Comparado con las decapitaciones, la expulsión de las minorías religiosas y el ominoso trato a las mujeres, una infracción de tráfico parecería insignificante.

Pero, esto da idea de hasta qué punto el grupo intenta convertirse en un Estado. Tras invadir inmensas zonas de Siria e Irak, unos 130.000 kilómetros, gobierna a ocho millones de personas, cuenta con un ejército, tiene financiación propia y ondea una bandera.

“Es más que un grupo insurgente que se esconde en las montañas. El tamaño y el alcance de sus conquistas territoriales y el número de sus combatientes (31.000 según la CIA), apoyan esa idea, pero además intenta gobernar.

ISIS creo un sistema en las ciudades que controla, en Raqa primero y ahora en Mosul”, dice por teléfono Julien Barnes-Dacey, experto en Irak y Siria del European Council on Foreign Relations (ECFR).

Una compleja estructura administrativa que promulga las leyes, recauda impuestos, administra la justicia, e incluso provee servicios sociales. En la cúspide de la pirámide está Abubakr al Bagdadi y proclamado califa Ibrahim.

Al Bagdadi, concentra en su persona la máxima autoridad religiosa y política, cuenta con dos hombres de confianza, uno para las provincias sirias y otro para las iraquíes; un consejo consultivo (Shura) que dirime asuntos ideológicos y religiosos; un consejo militar, y un Gabinete que se encarga de finanzas, seguridad interna y propaganda.

“El Estado Islámico desarrolló en Raqa una red de instituciones políticas y sociales sin precedentes”, asegura Gabriel Garroum, un joven politólogo sirio-catalán que acaba de concluir una tesis sobre la gobernanza del ELIL en esa ciudad.

“En Ramadán, por ejemplo, dio 2.000 libras sirias [unos 10 euros; 12 dólares] a cada familia suní y otras 1.000 más por cada hijo”, señala. Aparte de los centros de lectura y estudio religioso, ha abierto oficinas de “servicios islámicos” (se ocupan del abastecimiento de agua y electricidad, la reparación de carreteras, etc.), de recaudación de impuestos, de ayudas sociales a huérfanos, e incluso, de protección al consumidor.

Es el modelo que trasladó al resto de las ciudades conquistadas como Manbij, El Bab, Deir Ezzor, en el norte de Siria, o ahora Mosul, en el norte de Irak.

internacional.elpais.com

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