Sanando la Tierra

Quién es usted? ¡No puedo mover el machete!

4 julio, 2017 | adm | Iglesia y Ministerio

Quién es usted? ¡No puedo mover el machete!

El Yihadista no pudo decapitarlo: «¿Quién es usted?», le dijo, «No puedo mover el machete».

Un ministro cristiano escapó de un asesinato a sangre fría en Irak y su testimonio ha estado girando por el mundo como una historia inspiradora.

El informe es de Abuna Nirwan, un iraquí ordenado clérigo que se graduó en medicina y estuvo trabajando en Israel.

Un grupo extremista musulmán que trabajaba en la frontera de Irak con Jordania había decidido matarlo. Pero el yihadista no pudo mover el machete para asesinarlo.

En julio de 2007, Abuna decidió visitar a sus padres, que viven en Mosul, Irak.

El viaje para llegar al país se debía hacer en coche: «No había ninguna posibilidad de ir en avión para visitar a mi familia. Estaba prohibido. El medio de transporte era el coche. Mi plan era llegar a Bagdad y desde allí ir a Mosul, donde vivían mis padres», dijo.

El viaje se hizo en compañía de musulmanes.

«El conductor tenía miedo a causa de la situación en Irak», pero aun así, siguió adelante.

«Una familia formada por el padre, la madre y una niña de dos años, pidió viajar con nosotros. El taxista me dijo y yo no vi ningún inconveniente. Eran musulmanes. El conductor era un cristiano. Dijo que había espacio en el coche y que podía ir con nosotros. Paramos en una gasolinera y otro joven, un musulmán, también preguntó si podría ir a Mosul. Como aún había un asiento, también fue aceptado», recordó Abuna.

De acuerdo con el portal de información Religión en Libertad (1), la frontera entre Jordania e Irak sólo se abre cuando amanece.

Por lo que los viajeros tuvieron que esperar durante horas. «Al salir el sol, una fila de cincuenta o sesenta coches se movían lentamente, todos juntos», narró.

«Seguimos el viaje. Después de más de una hora, llegamos a un lugar donde estaban haciendo una inspección. Preparamos los pasaportes. El conductor nos dijo: ‘Tengo miedo de ese grupo. Antes era un puesto militar, y una organización terrorista islámica mató a los militares y tomaron el control del lugar», dijo el ministro cristiano.

Tras ser identificado como líder cristiano, Abuna Nirwan se vio obligado a aclarar: «Se llevaron los pasaportes a una oficina. La persona regresó, se volvió hacia mí y dijo:

‘Vamos a continuar con la investigación. Pueden ir a la oficina más adelante. Entonces ya era el desierto’. Caminamos unos quince minutos en llegar a la cabina a la que se hacía referencia».

La tensión comenzó a subir tan pronto como el grupo de viajeros llegó a la «oficina». Habían sido recibidos por los soldados de grupos terroristas. El mismo grupo, años más tarde, se uniría a otras milicias extremistas bajo la bandera del Estado Islámico.

¡No puedo mover el machete!

«Cuando llegamos a la cabina, salieron dos hombres con cara cubierta. Uno de ellos tenía una cámara en una mano y un machete en la otra. El otro era barbudo y sostenía el Corán. Al chico que estaba con nosotros, lo agarró por la espalda con sus brazos y lo mató con el machete». Describe.

Después llegó la hora del ministro cristiano: «Me ataron las manos a la espalda y me dijeron: ‘Estamos grabando esto para Al-Jazeera. ¿Quieres decir unas pocas palabras? Tienes menos de un minuto’. Yo respondí: ‘No, sólo quiero orar’. Me dieron un minuto».

El ministro cristiano hizo su oración rápida, estaba aterrado, y poco después se puso de rodillas:

«El verdugo me dijo: ‘Eres clérigo. Está prohibido que tu sangre caiga al suelo, ya que es un sacrilegio’ «, recordó. El extremista entonces fue a agarrar un balde. «No sé lo que oré en ese momento. Sentí mucho miedo», dijo.

Un extracto de la oración que hizo fue una petición para salvarlo de una muerte segura:

«‘Si es necesario Señor que me lleves aún joven, estoy listo. Pero si no es así, yo deseo que nadie más muera. Tomó mi cabeza, me agarró el hombro con fuerza y levantó el machete», dijo.

«A los pocos momentos de silencio, de pronto me preguntó: ‘¿Quién es usted?’. Dije, ‘Un humilde siervo de Dios’. ¿Por qué no puedo mover el machete? ¿Quién eres tú?’. Y sin dejarme contestar, continuó: ‘Tú, y todo el mundo de vuelta al coche. Volvimos al vehículo», testificó Abuna Nirwan.

Esta experiencia ha cambiado su vida:

«A partir de ese momento, perdí el miedo a la muerte. Sé que un día voy a morir. Pero ahora está claro que sólo será cuando Dios quiera. A partir de ese momento, no tengo miedo de nada ni de nadie», dijo.
«Lo que viene a mí está ocurriendo porque es la voluntad de Dios y Él me dará la fuerza para abrazar su cruz. Lo importante es tener fe. Dios cuida de los que creen en él», concluyó.

Recursos externos:

(1) www.religionenlibertad.com

¿Qué te parece?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *