Sanando la Tierra

¿Qué pasa con los niños que mueren?, John Piper

24 marzo, 2014 | adm | Iglesia y Ministerio

John Piper

En este video ¿Qué pasa con los niños que mueren?, John Piper nos habla uno de los temas que son controversiales en el cristianismo, ya que toca temas de la salvación de seres humanos que no deciden por sí mismos.

Aquí damos la pregunta que se le expone:

La salvación es uno de los hitos del mensaje evangélico, y el sacrificio de Jesús en la cruz para la redención del pecador que cree en Él y lo acepta.

Sin embargo, se hicieron muchas preguntas acerca del destino que tienen los bebes y las personas con problemas mentales que no tuvieron acceso al mensaje del Evangelio y la oportunidad de decidir aceptar a Cristo o no.

La duda, que se demanda en el medio cristiano (especialmente entre los nuevos conversos), fue trasladada al pastor John Piper, líder del ministerio Desiring God, que le pidieron respuesta a estas cuestiones planteadas y cuestiones como la coherencia y la rendición de cuentas.

«Creo que todos son salvos». dijo el pastor. «La razón por la que creo que esto se debe a que, en otras palabras, yo no creo en el principio de que los niños nacidos de padres casados están salvos, y los niños nacidos de padres divorciados no lo están», dijo Piper.

Según él, «todos los motivos para pensar que son salvos es debido al principio en Romanos 1, donde Pablo afirma que todas las personas que conocen a Dios no tienen excusa para no glorificarlo como a Dios».

Piper explica que «el argumento es que no tienen excusa porque tienen el conocimiento, y sus responsabilidades ante Dios en el juicio final se basan, al menos en parte, en el conocimiento de que tuvieron acceso. Y Dios dice que todos ellos tenían acceso al conocimiento, ya que pudieron ver las cosas que El hizo y ver su poder y su divinidad, pero si se suprime este conocimiento antes de someterse a él, entonces todos estarían condenados».

En la creencia de que los niños y las personas con discapacidades mentales son salvos, el pastor aplica el mismo concepto a la inversa: «El principio que se plantea es que si usted no tiene acceso al conocimiento te hace ser excusable, entonces usted no será culpable. Creo que este es el caso. Y creo que los bebés y los discapacitados mentales, o aquellos con profundas discapacidades mentales, no tienen acceso al conocimiento para ser llamados a ser responsables. Así que, de alguna manera, Dios, por medio de Cristo, cubre a esas personas».

Aportando al pensamiento de Piper debido a que la Biblia no dice explícitamente adónde van los niños al morir, parece implícito que van al cielo.

No existen versículos en la Escritura que declare que los niños irán al cielo. Pero como Dios es justo, parecería que Él permite a estos niños ir al cielo.

El único pasaje en la Escritura que explícitamente podría hablar acerca de dónde van los bebés que mueren es 2º Samuel 12.

En este pasaje, David comete adulterio con Betsabé. El profeta Natán enfrenta a David acerca de su adulterio y le dice que el niño que Betsabé ha concebido morirá.

David entonces confiesa su pecado y pasa la noche acostado en tierra, sin comer pan y llorando. Al séptimo día, cuando él se entera de la muerte del niño, deja de llorar y no ayuna más y se cambia de ropas.

Sus siervos le preguntaron por qué ha hecho esto y David responde: “Viviendo aún el niño, yo ayunaba y lloraba, diciendo: ¿Quién sabe si Dios tendrá compasión de mí, y vivirá el niño? 23 Mas ahora que ha muerto, ¿para qué he de ayunar? ¿Podré yo hacerle volver? Yo voy a él, mas él no volverá a mí.” (2º Samuel 12:22-23).

El texto implicaría que el niño fue al cielo ya que David dice: “Yo voy a él, mas él no volverá a mí.”, y en otros lugares de la Escritura se indica que David fue al cielo (Sal 16:10-11; He 11:32).

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