Preso por evangelizar, es misionero en prisión

Preso por evangelizar, es misionero en prisión

23 mayo, 2018 | adm

Las autoridades lo pusieron preso por evangelizar en las calles. Pero cometieron un error: Se convierten a Cristo todos los presos.

Uno de los países más cerrados para el Evangelio.


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El proyecto Misión Biblias en el Oriente Medio (1), ha distribuido 18.000 copias del Nuevo Testamento. Esto, solo durante este año. En uno de los países más cerrados del mundo para el Evangelio, Irán.

La organización publicó el testimonio de un pastor y otros siete misioneros que fueron arrestados por evangelizar musulmanes en las calles.

El Saúl musulmán.

Conocido como el “Saul musulmán”, el pastor Zakkir era un firme defensor del Islam. Hasta que se convirtió en el Señor Jesucristo. Con los años, se ha profundizado en la teología cristiana. Formó una pequeña iglesia subterránea y con otros siete misioneros, evangelizan en el Medio Oriente.

El Saúl musulmán preso por evangelizar.

Hace siete meses, Zakkir y los misioneros, evangelizaban en las calles. La región tiene una gran concentración de musulmanes en el país. Poco tiempo después, se sentaron a orar por los que recibieron el mensaje. Súbitamente los agentes se acercaron al grupo y violentamente, los golpearon y quemaron sus biblias.

Zakkir y los misioneros fueron condenados junto con los criminales violentos, como asesinos. Pasaron más de un mes frente a la tortura y amenazas. Si oraban los golpeaban.

Un milagro les abrió la puerta al evangelio.

Pero las cosas empezaron a cambiar cuando uno de los principales detenidos que motivaron los ataques se enfermó. “¿Podemos orar a Jesús por su sanidad?”, Le preguntó el pastor Zakkir. “¡No!”, Respondió el prisionero. “No puede orar por mí con ese nombre y no quiero oír ese nombre otra vez”.

Sin embargo, su condición se agravó y pensó que iba a morir. Cuando se le preguntó de nuevo el prisionero aceptó la oración. Zakkir y los misioneros oraron por él imponiéndoles las manos en el nombre de Jesucristo. El detenido se sorprendió al ver que recibió un alivio inmediato del dolor y ya no sentía nada en su cuerpo.

Preso por evangelizar, pero con un propósito.

El hecho llamó la atención de los demás presos. Cuando uno de ellos enfermaba pedía oraciones. Poco a poco se centraron a compartir el mensaje de Jesucristo. La celda se transformó en una iglesia. Allí se iniciaron reuniones de oración secretas, donde aprendían acerca de la Biblia y alababan al Señor.

Zakkir y los otros siete misioneros fueron puestos en libertad poco después. Pero dejaron la responsabilidad de continuar el trabajo misionero en prisión en secreto. Actualmente él y sus compañeros siguen evangelizando en otro país, también en el Oriente Medio.

Recursos externos: (1) www.bibles4mideast.com

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