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Sanando la Tierra

Mara Salvatrucha MS13 Y los Sacrificios al Diablo

«La bestia quería un alma y yo se la di»: dijo un miembro de la Mara Salvatrucha. La banda criminal salvadoreña MS13, como también se la conoce, posee miembros satanistas de alto nivel.

Estos satanistas adoran al diablo y llegan a practicar cruentos sacrificios de animales, dice un experto.

Historia

Debido a la guerra civil del Salvador emigraron muchos refugiados a los Angeles. Esa fue la primera oleada de inmigrantes. Allí, fueron mal recibidos por los grupos de negros y latinos del lugar.

Los niños de estas familias se convirtieron así en presa fácil de los grupos criminales locales.

Como consecuencia de esto, en las décadas del 80′ y 90′ los ya jovencitos inmigrantes reaccionaron. Formaron una pandilla que se hacían llamar a sí mismos Mara Salvatrucha. Según el diario The Washington Post (1).

Tristemente, la pandilla empezó a agrandarse y adquirir poder muy rápidamente comenzando por el sistema penitenciario.

Logró expandirse por todo el continente llegando inclusive a Europa.

Se hicieron renombre como una de las más brutales de la zona. Muchos de los fundadores habían tenido experiencia en la guerra de guerrillas. Esto provocaba una ventaja en relación a sus enemigos.

Satanistas

Los miembros de MS-13 se distinguen por estar completamente tatuados. Estos realizan actos para complacer al diablo y buscar su protección. «La Bestia quería un alma y se la di», dijo un miembro de la banda que mató a un jovencito de 15 años de edad.

«El diablo nos pide hacer cosas para él. Por ello recibimos la fuerza. […] La bestia también nos protege». Dijo José Del Cid, que se unió a la banda a los 9 años de edad después de ser expulsado de la casa.

Asesinatos sangrientos

Recientemente, se descubrió una persona asesinada que apareció en una tumba poco profunda en Wheaton Regional Park en EE.UU.

De acuerdo con fuentes de la investigación, la víctima, fue apuñalada 100 veces, decapitada y desmembrada. También se le extirpó el corazón, que fue arrojado en la tumba. El asesinato estaba relacionado con la Mara Salvatrucha. Uno de los implicados había confesado, informa The Washington Post.

Acerca de la naturaleza satánica del grupo, un miembro de la Mara Salvatucha confesó su actividad en la banda: «Fuimos al cementerio e hicimos un juramento de sangre bebiéndola de unos a otros. Nos cortamos las manos con cuchillos y bebimos la sangre. Fumamos mucha mariguana y luego cortamos un gato por la mitad».

Según escuchó Thomas Ward, profesor de antropología de la Universidad del Sur de California.

‘La oportunidad de dejar la banda’

José Del Cid participó en numerosos asesinatos brutales, en los que utilizan principalmente machetes. Después de asesinar a un miembro de la banda sospechoso de ser un informante, Del Cid confesó que durante el juicio tuvo que amputar las piernas del cadáver.

«Empezamos a amputar las piernas con machete, las doblamos y las pusimos en un agujero».

Después de confesar a los asesinatos cometidos a los 18 años, Del Cid se mantiene atrapado en los EE.UU. bajo el programa de protección de testigos.

«Lo veo como una oportunidad para salir de la banda, ya que si uno vuelve a la cárcel con todos estos locos [El Salvador], termina matando de nuevo».

Recursos externos:

(1) www.washingtonpost.com

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