Menú

Manual de sanidad Interior y Liberación. Unidad # 3

Elementos necesarios para la sanidad interior y la liberación.

1 – ¿Por qué fue Cristo al desierto? Mateo 4:1.
2 – ¿Para qué fue llevado al desierto? Mateo 4:1.
3 – ¿Por qué Jesús tenía que ser tentado por el diablo? Romanos 5:12 ; 6:16.
4 – ¿Cómo fue llevado Jesús al desierto? Lucas 4:1.
5 – ¿Cómo volvió Jesús del desierto? Lucas 4:14.

El Señor Jesús al pasar victorioso la tentación como hombre ganó legalmente el derecho de tener el “poder” del Espíritu Santo.

El “dunamis” de Dios, la dinamita de Dios, que lo capacita para realizar milagros y echar fuera demonios.

6 – ¿Para que servía la unción que había recibido Jesús? Lucas 4:18-19.
7 – ¿Cuáles son las características de los que recibieron las buenas nuevas?
8 – ¿Cuáles son las características de los que son sanados?
9 – ¿Por qué Jesús no pudo hacer muchos milagros en Nazaret a pesar de haber estado ungido por el Espíritu Santo? Mateo 13:53-58.
10 – Cuando Jesús estaba por ser recibido arriba en el cielo, dejó su tarea a sus discípulos. ¿En qué Nombre les dijo que echarían fuera los demonios y sanarían a los enfermos? Marcos 16:17-18; Hechos 4:12.

Concluimos por lo leído que son necesarios los siguientes elementos para la liberación y la sanidad:

1 – La necesidad de la unción del Espíritu Santo (El poder de Dios)
2 – La necesidad del reconocimiento de que somos pobres de Espíritu y que necesitamos ayuda.
3 – La necesidad de tener un corazón quebrantado, el no ser orgullosos y el reconocimiento que el hombre no se puede ayudar a sí mismo sin la intervención de Dios.
4 – La necesidad de tener fe en el Señor Jesús y que El solo nos puede librar.
5 – La necesidad de usar el Nombre de Jesús que es el que tiene la autoridad y que los demonios se sujetan.

Deje su comentario

  • Publicado: 21 agosto, 2015 10:47

    Eva

    Gracias por todo estos estos elementos para nuestra formación en la fe y amor a Dios. Les solicito la posibilidad seguir recibiéndolos, somos muchos los que recibimos de estas enseñanzas para nuestro crecimiento espiritual. una abrazo, Eva i.