Menú

Sanando la Tierra

La búsqueda de Dios

Aiden Wilson Tozer (21 de abril 1897- 12 de mayo 1963) fue un reconocido pastor cristiano estadounidense, predicador, escritor, editor de revista, y conferencista bíblico. Proveniente de una pequeña comunidad agrícola en el oeste de La Jose, Pennsylvania, su conversión al cristianismo se dio cuando era un adolescente en Akron (Ohio).

En su camino a casa, al terminar su trabajo de una empresa de neumáticos, Tozer escuchó a un predicador en la calle que decía: «Si usted no sabe cómo ser salvado … sólo llame a Dios». Al regresar a casa, subió al ático y siguió el consejo del predicador.

Su primer pastorado fue en una iglesia pequeña en Fort Nutter, Virginia del Oeste.

Tozer también sirvió como pastor durante 30 años en la Iglesia Alianza Southside, en Chicago, de 1928 a 1959, y los últimos años de su vida los pasó como pastor de la Avenida Church Road, en Toronto, Canadá.

Al observar la vida cristiana contemporánea, consideró que la iglesia estaba en un curso peligroso comprometiendose con preocupaciones «mundanas» y apostasía En 1950, Tozer recibió un doctorado honorario de letras del Wheaton College.

En mayo de 1950, Tozer fue elegido como el editor de la revista semanal «Alianza», ahora llamada, «Life Alliance», la publicación oficial de la ACyM. Su primer número, está fechado el 3 de junio de 1950. En 1952, recibió un doctorado LLD de´parte de Houghton College.

Entre los más de 40 libros de su autoría, al menos dos son considerados como «clásicos» cristianos: «La búsqueda de Dios» y «El Conocimiento del Santo». Sus libros incitan al lector a la posibilidad y necesidad de una relación personal más profunda con Dios.

Viviendo un estilo de vida simple y no materialista, él y su esposa, Ada Cecilia Pfautz, nunca tuvieron un automóvil, prefiriendo viajar por autobús y tren. Incluso después de convertirse en un autor cristiano muy conocido, Tozer renunció a gran parte de sus derechos de autor y regalías que eran requeridas.

Tozer tuvo siete hijos, seis varones y una niña. Fue enterrado en el Cementerio Ellet, Akron, en Ohio, con un simple epitafio grabado en su tumba: «A.W. Tozer – Un Hombre de Dios».

La oración era de vital importancia personal Tozer. «Su predicación al igual que sus escritos no eran más que extensiones de su vida de oración», comenta su biógrafo, James L. Snyder, en el libro, «En la búsqueda de Dios: la vida de A.W. Tozer».

«Él tenía la habilidad de hacer que sus oyentes se encontraran ellos mismos a la luz de lo que Dios les estaba diciendo», escribe Snyder.

Sal 27:4 Una cosa he demandado a Jehová, ésta buscaré; Que esté yo en la casa de Jehová todos los días de mi vida, Para contemplar la hermosura de Jehová, y para inquirir en su templo.

Deje su comentario