Sanando la Tierra

La adicción a las drogas de Adolf Hitler!

25 agosto, 2013 | adm | Insólito

¿Es Dios un megalómano?

Adolf Hitler tomaba un cóctel de medicamentos, que muestran la adicción a las drogas que tenía en intento del Führer por convertirse en el “superhombre nazi”.

Él era un hipocondríaco, depresivo maníaco con Parkinson, tenía los genitales supuestamente deformados y no tenía casi sexo.

Como el padre de la “raza superior” Adolf Hitler tenía que ser el epítome de la virilidad masculina.

Si el Tercer Reich iba a gobernar el mundo el líder supremo era necesario que mostrara a sus seguidores que era el espécimen perfecto de salud física y mental.

Pero para un hipocondríaco, depresivo maníaco, con los genitales al parecer deformados, con Parkinson y sin tener sexo, era más bien una tarea difícil.

El Führer sabía que estaba luchando una batalla perdida contra su propia mente, cuerpo y libido.

Así que Hitler se volvió a las drogas como la cocaína y las anfetaminas para hacerlo un superhombre nazi, el desarrollo de un hábito que puede haber cambiado el curso de la historia.

Un documental de la televisión fascinante revela la completa e impactante historia del abuso de drogas de Hitler, sobre la base de los registros recién descubiertos y cartas de su médico el Dr. Theodore Morell – apodado el “Reichsmaster de las inyecciones” por los nazis.

Morell administraba un cóctel de más de 80 fármacos diferentes, tónicos y tratamientos con morfina y barbitúricos, vitaminas y pro-bióticos junto a semen de toro, veneno para ratas e incluso aceite usado para limpiar armas.

Ahora la pregunta preocupante en los labios de los médicos, los psiquiatras y los historiadores de todo el mundo es si estos medicamentos juegan una parte en la transformación de un megalómano en un asesino de masas genocida.

¿Fueron los médicos causantes de medicar mal a un loco?

En el canal de National Geographic – El psiquiatra profesor Nassir Ghaemi afirma: “No es si Hitler era un adicto a las anfetaminas o no – es que Hitler tenía un trastorno bipolar y las anfetaminas le hicieron peor.

“Ese es el tema. Eso nunca se ha descrito antes y eso explicaría mucho porqué Hitler cambió a finales de los años 1930 y 1940.”

Pero muchos analistas temen que estas afirmaciones polémicas juegen en manos de los defensores de Hitler y neonazis… sugiriendo que no estaba en su sano juicio, y podrían culparle sólo en parte de los millones de muertes que ordenó.

Hitler tenía dolores de estómago persistentes y terrible flatulencia que muchos pensaron que se veía agravada por su amor a la sopa de guisantes y el hábito de hablar mientras comía.

Los problemas de digestión de Hitler lo llevaron a convertirse en un vegetariano: no, como afirma la propaganda nazi, porque él era un amante de los animales.

Pero tomó tales cantidades masivas de sus píldoras “anti-gas” que desarrolló problemas hepáticos e ictericia.

www.mirror.co.uk

¿Qué te parece?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *