Sanando la Tierra

Impresora 3D, la nueva revolución industrial

24 julio, 2013 | adm | Tecnología

Impresora 3d

Existe una máquina, «Impresora 3D», que el presidente Obama dijo recientemente que «revolucionará la manera en que hacemos todo» y que, según los expertos, podría cambiar el mundo tanto como lo hizo la máquina de vapor en el siglo XIX o Internet a fines del siglo XX.

Fue inventada hace casi tres décadas, pero recién se ha popularizado ahora. Es una máquina que pronto será tan esencial como las computadoras o los teléfonos inteligentes.

Muchos economistas coinciden en que las impresoras 3D producirán una nueva revolución industrial y cambiarán la economía del mundo. La nueva máquina puede producir casi cualquier objeto, de manera semejante a la que las actuales impresoras 2D imprimen un texto en papel.

Se pone el diseño de un producto en la pantalla de su computadora, tipea las medidas y los colores que desea, oprime enter en el teclado de la computadora y ¡listo!, la impresora empieza a fabricar ese producto. La aguja móvil de la máquina empieza a inyectar plástico, o cualquier otro material, en una pequeña superficie, e inicia la construcción del producto por capas.

El presidente de 3D Systems, Abraham Reichental, una de las empresas más grandes del mundo de impresoras 3D, dijo en una entrevista que esas máquinas ya se usan extensivamente en la industria aeroespacial para hacer partes de aviones, y también las usan los médicos para hacer implantes de rodilla o de cadera personalizados, o dispositivos auditivos a medida para sus pacientes.

Las impresoras 3D ya hacen zapatos, accesorios de moda, juguetes y otros artículos de consumo. «Esto es sólo el principio», dijo Reichental. Durante los próximos doce meses, veremos las impresoras 3D produciendo chocolates y toda clase de alimentos con valores nutritivos a medida. La NASA ya ha encargado una capaz de hacer pizzas en el espacio.

A medida que las impresoras 3D se abaraten, y a medida que se haga más fácil bajar diseños complejos a la pantalla de la computadora, veremos máquinas y componentes más sofisticados impresos en 3D.

«La misma tecnología que hoy es solamente accesible para las corporaciones más acaudaladas será accesible para todo el mundo a través de la nube -dijo el presidente de 3D Systems-. Eso democratizará la producción y permitirá la relocalización de las manufacturas, que es lo contrario de fabricar las cosas en países remotos.»

Pronto, consumidores de todo el mundo podrán usar las impresoras 3D para producir artículos en su casa o en una tienda de impresión próxima a su hogar, y habrá menos necesidad de importar productos de China.

Muchos economistas creen que habrá países ganadores y países perdedores. Vivek Wadhwa, profesor de Singularity University y Duke University, y un gurú de la innovación, dijo que el cambio global hacia una producción más individualizada y doméstica con las impresoras 3D perjudicará a China.

Referente a América latina, Wadhwa dice que el pasaje hacia la impresión 3D beneficiará a los países importadores y perjudicará a los exportadores.

Los países no exportarán productos, sino diseños de productos, que otros países importarán a través de Internet y producirán localmente con impresoras 3D.

Los países con buenas universidades y con escuelas que les enseñan a los niños a ser emprendedores podrán exportar sus diseños innovadores a través de Internet y cobrar sus regalías.

www.lanacion.com.ar

El conocimiento nos trae prosperidad y ayuda a vivir una mejor vida.

Ose_4:6 Mi pueblo languidece por falta de conocimiento…

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