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Ícono del cine murió de cáncer con la biblia

Greg Laurie reveló un secreto cuando un popular Ícono del cine murió de cáncer con la biblia sobre su pecho.

Recientemente salió a la luz a raíz de su libro lanzado el 13 de junio sobre el actor.

El icono de Hollywood Steve McQueen, murió de cáncer con la biblia de Billy Graham sobre su pecho. Él aceptó a Cristo sólo unos pocos meses antes de que se le diagnosticara la agresiva enfermedad que resultó fatal.

McQueen murió de cáncer y lo encontraron con la biblia sostenida sobre su pecho. De acuerdo con el nuevo libro de Greg Laurie sobre el actor. El libro se llama Steve McQueen: La salvación de un icono americano. (Steve McQueen: The Salvation of an American Icon)

Laurie ofrece una descripción en profundidad de la jornada espiritual de McQueen a Cristo en los últimos meses de su vida.

El libro fue co-escrito con Marshall Terrill, que ha escrito otros cinco libros sobre McQueen, según el Christian Post. (1,2)

A finales de los años 70, la carrera de McQueen se desvanecía. Se trasladó desde Malibú a Santa Paula, California, y se casó con su tercera esposa, Barbara Minty en enero de 1980. Durante un período de tiempo, vivieron en un hangar del aeropuerto lleno de su colección de motocicletas.

También compró un biplano amarillo y tomó clases de vuelo con un hombre de unos 60 años irritable, Sammy Mason.

Los dos se hicieron amigos cercanos. McQueen percibió que había algo diferente sobre Mason y un día le preguntó directamente sobre su “secreto”.

Mason le dijo que era un seguidor de Jesucristo

Debido a McQueen tenía tanto respeto por Mason comenzó a asistir a su iglesia, Ventura Missionary Church. McQueen mayormente se sentaba discretamente en la iglesia.

Después de unos tres meses, finalmente se lo presentó al Pastor Leonard DeWitt. Allí arreglaron un encuentro para el almuerzo.

En la reunión del almuerzo, McQueen salpicó al ministro con preguntas espirituales.

McQueen quería saber si podía confiar en la Biblia. Él quería saber si todos sus pecados podrían ser perdonados. Quería saber lo que era ser un cristiano.

Al final de la reunión, DeWitt preguntó a McQueen si quería aceptar a Cristo como su Señor y Salvador. Le dijo a DeWitt que una mañana cuando él había dado la invitación, se sintió condenado por el Espíritu y se adelantó. “Cuando invitó a la gente a orar con usted para recibir a Cristo, oré. Así que sí, soy un cristiano nacido de nuevo”.

McQueen estaba empezando a crecer en su fe cuando recibió la terrible noticia de que tenía mesotelioma.

Eran solo un días antes de la Navidad de 1979.

Un 80% de los casos de mesotelioma son resultado de la exposición al amianto. Esto puedo haberle sucedido a McQueen cuando sirvió con los marines de Estados Unidos siendo joven.

“Él hizo estallar una lata de frijoles y lo castigaron haciéndole quitar el amianto fuera de los tubos de un barco”. Según le dijo Barbara Minty al abogado Roger Worthington. Eso fue a finales de 1940.

También fue un piloto de carreras ávido, y el asbesto también fue utilizado como un material aislante en trajes de carreras.

A McQueen no se le ofreció la cirugía o quimioterapia porque los médicos de Cedars Sinai de Los Angeles sintieron que el cáncer estaba muy avanzado. Se le dijo a McQueen que tenía sólo unos pocos meses de vida. Mientras que la enfermedad comenzó en los pulmones, se extendió a su abdomen, riñón y pelvis.

Laurie dijo que él en ese tiempo tomaba su fe muy en serio y le predicaba a la gente que encontraba.

Según el libro, Billy Graham se reunió con McQueen al menos dos veces durante los últimos días de McQueen.

McQueen había perdido su Biblia, por lo que Graham personalmente le dio la suya y se la ofreció al actor.

Graham reconoció que él realmente había creído por su deseo de compartir el evangelio a otros.

McQueen no sobrevivió a la operación.

Cuatro días después de la reunión con Graham, murió de un ataque al corazón con la biblia del evangelista apoyada en su pecho.

En una de las últimas reuniones de McQueen con el Pastor DwWitt, dijo, “Lo único que lamento en la vida es que yo no pude hablar más a otros de lo que Jesucristo hizo por mí”.

Esto puede remediarse con el libro de Laurie. Él también está haciendo un documental sobre la salvación de McQueen que será lanzado 28 de septiembre. La película se proyectará en 1.000 salas de cine en los EE.UU.

McQueen murió de cáncer pero fue salvo. Y usted ¿ya es salvo?

Recursos externos:

(1)

(2) www.christianpost.com

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