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...el período de la edad media, veremos que la mujer de bajos recursos se dedicaba a la crianza de los hijos y a la actividades agrícolas.
La situación era la misma desde hace decenas de siglos, Puede ocurrir que ciertas tareas, como la de buscar el agua, cuidar del fuego, cocinar, o incluso llevar el trigo al molino, fueran apartadas específicamente a la mujer, mientras que el hombre se ocupaba de arar y del ganado.
Se dividían el trabajo pero este era duro para los dos. Muchísimo antes en el tiempo de los Jueces en la Bíblia ya podíamos ver a alguien como Rut la Moabita, la que fué abuela de el rey David, recogiendo trigo en la era de Boaz.
Rut 2:2 - Y Rut la moabita dijo a Noemí: Te ruego que me dejes ir al campo, y recogeré espigas. En la edad media todas las mujeres, las de posicion y las que no, no eran dueñas de si mismas.
Siempre pertenecían a alguien, al padre de solteras y al marido de casadas. Eran vistas como una cosa y no como una persona.
Ya mucho antes en el Concilio del año 585 la iglesia del área de ese Concilio discutía si la mujer tenía o no alma, comparandola a los animales. Sufrían todo típo de abuso por los maridos, ya hemos oído los famosos cinturones de castidad en que eran sometidas contra su voluntad.
También existía lo que se denominó "derecho de pernada" en que el señor de la tierra el poder de "probar" a la novia antes que el esposo.
En ese tiempo la mayoría de los hombres y mujeres eran analfabetos y realmente todos, salvos los señores, tenían poca oportunidad de una mejora en sus vidas.
A las mujeres no se les permitia que fuesen clérigos (la única salida laboral que podía mejorar su situación aún sin vocación, a pesar que la mayoría también trabajaba mucho)
Pero con el tiempo a las monjas se les requirió que supiesen leer y escribir, situación que mejoró en parte la posición de la mujer.
Santo Tomás de Aquino (1225-1274). a pesar de sus valiosos aportes a la iglesia no tenía una visión muy clara sobre los derechos de la mujer, él decía: "esta «hija de Eva» se convierte en «una deficiencia de la naturaleza» que es «por naturaleza propia, de menor valor y dignidad que el hombre»; tras una rigurosa y aplastante demostración, el teólogo afirma que «el hombre ha sido ordenado para la obra más noble, la de la inteligencia; mientras que la mujer fue ordenada con vista a la procreación.
A partir del siglo XIII, con el desarrollo de la vida urbana, se crean escuelas comunales. En 1320 existía en Bruselas una escuela para niños y otra para niñas; en esta última enseñaban unas maestras pagadas por la ciudad.
Existían también, en esta época, escuelas «privadas» para niñas, principalmente en Flandes y Alemania. Pero la presencia de la mujer en la sociedad y su papel en ella se manifiestan al mismo tiempo por el grado de acceso al trabajo no doméstico que tenían.
A partir del siglo XI y del principio del desarrollo urbano, con la aparición de una burguesia cuya base económica no es la tierra sino la artesanía y el comercio, se desarrollan nuevas formas de trabajo.
La incorporación de la mujer al trabajo - dividido en «oficios» o «artes» - se realizó a menudo a través de la asociación familiar: la mujer ayuda a su marido en el oficio de éste, y luego le sustituye o le sucede. En el seno de esta misma asociación familiar, el padre enseña su arte a hijos e hijas.
De hecho, en el siglo XIII, la incorporación femenina al trabajo en las ciudades es una realidad. Los oficios que desempeñan las mujeres y en los cuales tienen un casi monopolio son, principalmente, los textiles y la confección - hilanderas, tejedoras, tintoreras, costureras o sastras y hasta lavanderas -, los relacionados con la alimentación - oficios de panaderas, «verduleras», o fabricantes de cerveza (que en Inglaterra era monopolio femenino) - y los de «taberneras» y «mesoneras».
Se les encuentra también en los trabajos del cuero y del metal e, incluso, se advierte la presencia femenina en la construcción - en el transporte de material y fabricación del mortero - y en las minas inglesas a partir del siglo XIV.
Si la mujer era considerada "maestra" de un oficio, había en esto igualdad total entre el hombre y la mujer. Incluso se estipulaba en Alemania que el viudo podía suceder a su mujer «maestra» al frente del negocio, como la mujer a su marido «maestro».
A pesar de estos pequeños avances los salarios femeninos solían ser muchisimos menores que el de los hombres. Otro retroceso sufrieron en el 1400 cuando en Inglaterra se denunció a la mujer como la causa de el desempleo del hombre porque les sacaban sus trabajos.(Sería porque eran más eficientes que los hombres?), como consecuenciqa de esta legislaciones fue que progresivamente las mujeres nuevamente quedaron fuera del ambito laboral.
Recién en el siglo XX la mujer empieza a ser reconocida después de mucha lucha.
En lo espiritual creemos que en Cristo no hay varón ni mujer y su valor para Dios es el mismo que el del hombre, solo con la diferenciación de roles en la familia.
Gál 3:28 Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.
Como hombres, les pedimos perdón por los abusos que la sometimos de una manera u otra y como líderes espirituales le pedímos perdon al Señor por todas las veces que en la historia menoscabamos el valor de las mujeres.