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Pero ahora muchos mexicanos tendrán que abstenerse de que le inviten a comer incluso los policías obesos.
Aproximadamente dos mil policías con problemas de obesidad en de Ciudad de México asisten por lo menos una vez a la semana a terapia psicológica y se someten a una estricta dieta de unas 2.400 calorías para conseguir adelgazar y recuperar su condición física.
Los agentes lograron bajar en su conjunto unos 2000 kilos de peso en menos de un año, según autoridades de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal.
Los dos mil agentes, de un total de 33 mil uniformados de la SSP-DF, reciben atención médica individual y disponen de asesoría psicológica permanentemente porque "cada uno tiene que ser tratado de acuerdo a sus propios problemas", dijo el director de servicios médicos de la SSP-DF.
También más de 400 policías de Aguascalientes en el noroeste de México serán sometidos a rigurosas dietas de adelgazamiento para que incrementen su rendimiento, informó la dirección de Seguridad Pública local.
Los funcionarios agregaron que los policías obesos también tendrán que incorporarse a diversas dietas de salud en los que se les hará un pormenorizado seguimiento de sus niveles de colesterol, triglicéridos y glucosa.
El informe expresa que cerca del 15% de un total de casi 4.000 policías de Aguascalientes, tienen problemas de sobrepeso, entre los que destacan los que tienen mayor antigüedad en la corporación.
La mayoría de los nuevos policías que entran al cuerpo vienen con un entrenamiento previo, y son muy delgados. La obesidad afecta al 24% de la población total de México (104 millones de habitantes), según una información oficial del Instituto Mexicano del Seguro Social.
Fuente: AFP
El abstenerse de comida u otras cosas para ejercer una función pública es loable, así los cristianos hacemos bien en abstenernos de cosas que no son malas en sí, para poder cumplir el propósito que Dios tiene para nosotros en esta tierra.
1Corintios 9:25 Todo aquel que lucha, de todo se abstiene; ellos, a la verdad, para recibir una corona corruptible, pero nosotros, una incorruptible.