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...Borda de la Ciudad de Buenos Aires, nunca pensó que su vida y la vida de muchísimas personas sería transformada. Según él mismo expresó recientemente en el popular programa que se graba desde Miami de "Don Francisco presenta", el había visto que muchos de los internos habían estado aislados por varios años y habían perdido contacto con la gente de "afuera".
Es entonces que se le ocurrió la idea de lo que posteriormente se transformó en LT 22 Radio "La Colifata", administrada por los "locos" desde el mismo internado que muestra que tienen mucho de cuerdos. El comenzó con un grabadorcito haciéndole preguntas y grabando algunas palabras y repitiéndolas más tarde en una FM fuera de la ciudad.
La aceptación de la gente que escuchaba la radio fue tal, que inmediatamente comenzaron las llamadas de las personas a la radio, haciéndoles preguntas a los internos que eran nuevamente grabadas y pasadas para que ellos la contestasen. El proyecto tuvo tanto éxito que su experiencia fue duplicada en más de 60 localidades alrededor del mundo. Entre estas están las de Francia, Suecia y otros lugares.
Cuando había que darle un nombre a la radio los internos propusieron 40, pero entre tanta locura ninguno se puso de acuerdo, así que los radioescuchas lo eligieron. En 1995, comenzó a llamarse La Colifata, palabra que hace parte del argot del lunfardo, el lenguaje de las calles bonaerenses. El colifa era una manera respetuosa de nombrar a alguien con problemas mentales.
Se empezó a hacer un programa de radio semanal, que cada sábado por la tarde junta a internos en el patio del centro, y con la guía y moderación de unos monitores, se articula entre todos el programa a lo largo de 3 o 4 ó más horas. Es un espacio abierto a todo el mundo que lo quiera conocer. Los internos al poco se ponen muy contentos cuando reciben visitas.
Por lo común puede que los visitantes se integran de forma natural al círculo que se forma, como unos participantes más y después de las presentaciones empieza el programa. Entre poesías, canciones, historias y reflexiones, se discuten varios temas, se habla sobre Jesús, la Biblia, Dios, y otros temas.
Los primeros en hablar eran enfermos como Isaac (el corresponsal del cielo), José Osvaldo Garcés (el filósofo), Mario Vásquez (el artista); Gaviota (el musicalizador); Alberto Gaspar, que inventó el primer programa titulado Los 30 de Gaspar; Ángel Apolineo Villa, creador del programa Borda Tango Club, y Miguel Ángel Boezzio, apodado 'Mickey' porque imposta la voz del ratón de Disney y quien se ha mantenido como el locutor oficial de La Colifata.
"Les asombraba que alguien los escuchara. El problema de los locos es que ya nadie espera nada de ellos. Con La Colifata se dieron cuenta de que volvían a ser personas y que tenían algo más interesante que hacer aparte de dormir o tomar medicamentos", dijo Olivera.
Según cuenta el director de la Radio la Colifata, el 35% de los pacientes que han participado en el programa, han conseguido el alta médica.
Alguno de los milagros que se produjeron con esta "terapia" es "Mickey", que logró superar las barreras de la siquiatría. Él es uno de los más antiguos en la emisora que cumple 20 años. Ya no está interno, pero continúa vinculado.
Su historia habla de muchos sufrimientos espirituales y emocionales, hijo adoptivo de una pareja de italianos, aprendió a manejar las armas en un curso de Policía federal y participó en la guerra de las Malvinas, hasta que fue herido y perdió un oído.
Ahí comenzaron sus problemas mentales. Veía fantasmas y a sus compañeros volar en pedazos como en las películas de guerra. El dictamen de los médicos fue que sufría de depresión aguda.
Según él mismo dice, regresó a Buenos Aires condecorado por sus batallas en las Malvinas y con una enfermedad en la columna. Sin embargo, su mayor problema era no poder deshacerse de sus compañeros de batalla, los espíritus que lo acompañaban de día y de noche. "No puedo decir lo que era la depresión - dice, porque andaba sufriendo, volando en las nubes".
El recuerda bien el día que volvió en sí. Los vecinos de la casa de su madre lo escucharon en la radio y lo buscaron. Él llevaba años sin saber nada de ella. Cuando la volvió a ver, Jorgelina Dolores Boezzio tenía 95 años y él cumplía 27. "A ella no le salían las palabras. Fue la última vez que la vi, al poco tiempo me llegó un telegrama con la noticia de su muerte".
"Mickey" luego de improvisar frente al micrófono temas poco coherentes como "La flor no hace a la mujer sino a la belleza". Cuando fue dado de alta del centro siquiátrico, estudió locución en el Instituto Iser (Instituto Superior de Enseñanza Radiofónica de Buenos Aires).
Aunque ya no está interno, vuelve todos los sábados al hospital para presentar La Colifata: "Aquí transmitimos desde el Hospital José Tiburcio LT22, radio La Colifata en la frecuencia de 100.1 megahertz... Quien trasmite, Miguel Ángel Boezzio".
Ahora tiene una familia y acaba de ver nacer a su segundo hijo. Trabaja los lunes con su tía en un mercado y el resto de la semana en la Asociación Argentina de Actores, donde maneja la base de datos. En la noche, comparte con sus hijos y los sábados, los dedica sagradamente a La Colifata.
"Hoy veo a mis compañeros con algo de lástima. Para ayudarlos solo necesito amor y cariño, porque los familiares se deshacen de sus locos en el hospital y lo único que ellos esperan ansiosamente es una visita", dice Boezzio.
No hay mejor manera de vivir la vida espiritual que mostrar amor y atención a los que están desamparados y que han sufrido experiencias que les han desbalanceado. Este es un milagro de amor, solo amor de alguien que pensó poder ayudar en algo a los que más lo necesitaban.
1Jn 4:16 Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él.