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Chile tiene uno de los más altos riesgos de contraer daño en la piel por los rayos UV que son especialmente altos debido a la proximidad del país con la Antártida por causa del debilitamiento de la capa de ozono.
En la última década, los casos de cáncer de piel han aumentado en un 103 por ciento, de acuerdo con CONAC. Alrededor de 16.000 personas en el país de Chile actualmente sufren de esta enfermedad.
Con el objetivo de ayudar a la población, Ernesto Gramsch, doctor en Ciencias Físicas de la Universidad de Santiago, creó los llamados solmáforos. Estos son dispositivos que miden los niveles de UV.Estos están diseminados en áreas estratégicas y visibles de la ciudad para que la gente que transita los pueda ver fácilmente.
Estos son semejantes a los semáforos con la diferencia que en vez de avisar cuando deben detenerse y cuando avanzar, advierten cuando las personas deben protegerse de la radiación solar y buscar reparo bajo alguna sombra. La luz verde indica que no existe riesgo al exponerse al sol, la amarilla o la naranja, que no hay que permanecer más de cinco minutos al aire libre, pese a colocarse en la piel filtros solares.
La luz roja advierte por su parte que el sol está peligroso y que se debería buscar la sombra, mientras que la de color violeta alerta que no hay que exponerse al sol bajo ningún punto de vista.
Hace un par de décadas atrás nadie pensaba en los peligros del sol como ahora, solamente se ponían un poco de aceite en la piel y nada más.
Haciendo simplemente una analogía, pareciera que en el grado que han aumentado los males morales también han aumentado los peligros ambientales. Como antes se sabía que el mucho sol no era bueno, así moralmente se entendía que ciertos límites eran necesarios, definiendo lo que estaba bien y lo que estaba mal.
Pero siguiendo con esta analogía, podemos decir que según los funcionarios de las campañas de prevención estos aparatos de advertencia han tenido sus frutos en el inicio, pero que de acuerdo a los observadores, se ha descuidado con el paso del tiempo y la gente se acostumbró a las advertencias de los solmáforos, y al no ver las consecuencias del sol inmediatamente, ya no le prestaron la debida atención.
Nos preguntamos, ¿No sucede lo mismo con las advertencias de Dios y de Su Palabra? Antes había cierto cuidado y respeto por las leyes de Dios, y todavía se consideraba la opinión de los mayores. Hoy en día la gente en su mayoría no quiere el consejo de Dios para sus vidas y no le prestan atención, siendo la intención única de Dios con el hombre el poder ayudarlo. Ya el hombre no quiere.
aceptar casi nada de lo que en generaciones anteriores era un saludable estandart de vida. Al venir tan aceleradamente las innovaciones tecnológicas, que solo los más jóvenes pueden manejar a plenitud, relacionan la ignorancia de los mayores en estas disciplinas, con la ignorancia religiosa ó espiritual de los mismos.
Ya no se les pregunta a los mayores por el rumbo de la vida a tomar. En una encuesta reciente (2010), se constató que los jóvenes, si quieren saber algo de cualquier tema en la vida, recurren al buscador de Google. Ya no se mira a los ancianos, a los padres, ni a los líderes religiosos para la guianza y el conocimiento.
Cuando la Biblia habla de la "bestia" del 666, del falso profeta, etc., no estaría mal que lo relacionemos en alguna medida a esta tendencia de buscar la verdad en algo amorfo, monstruoso y sin límites como lo es el internet; donde todo lo bueno y lo malo copulan mutuamente. Como dijo el escritor italiano Alessandro Baricco: "Las redes sociales son un fenómeno de la barbarie" hablando sobre el fenómeno Google y del por qué, en tiempos de cambios tecnológicos, la humanidad se comporta de forma "primitiva".
Esta forma social lleva a la destrucción, queda poco tiempo. La solución es, si Cristo no retornase antes, que los cristianos despertemos del sueño y seamos sal y luz en esta tierra, dando la señal de peligro, alertando al mundo a plena voz.
Sal 106:13 - Bien pronto olvidaron sus obras;
No esperaron su consejo.
Pro 1:3 - Para recibir el consejo de prudencia,
Justicia, juicio y equidad;
Pro 1:4 - Para dar sagacidad a los simples,
Y a los jóvenes inteligencia y cordura.
Pro 1:5 - Oirá el sabio, y aumentará el saber,
Y el entendido adquirirá consejo,
Pro 1:6 - Para entender proverbio y declaración,
Palabras de sabios, y sus dichos profundos.
Pro 1:7 - El principio de la sabiduría es el temor de Jehová;
Los insensatos desprecian la sabiduría y la enseñanza.
Amonestaciones de la Sabiduría
Pro 1:8 - Oye, hijo mío, la instrucción de tu padre,
Y no desprecies la dirección de tu madre;
Pro 1:9 - Porque adorno de gracia serán a tu cabeza,
Y collares a tu cuello.