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Made in Japan - No, gracias

El temor golpea todas las cosas japonesas.

En tiempos de crisis, los miedos corren más rápido que los hechos.

Made in Japan

Ese axioma nunca ha sido más cierto que las consecuencias del terremoto del 11 de marzo y el tsunami, y el drama en curso en la central nuclear de Fukushima.

Con cada nuevo título con las palabras "radiactivos" sólo aumentan los temores, como las noticias de que la la planta nuclear tirará toneladas de agua radiactiva al mar.

Sin duda, la noticia es preocupante y se teme muy realmente que la lluvia radiactiva podría ser mucho peor. Sin embargo, como dijo el experto nuclear Michael Freelander a Anderson Cooper de CNN, la descarga en el Océano Pacífico puede diluir la contaminación del agua por debajo de los niveles considerados como nocivos. Sin embargo, añade, "no se trata de las mejores prácticas" en la industria nuclear.

Esto ha golpeado fuertemente a los productos procedentes de Japón.

Los agricultores japoneses se enfrentan a la ruina no porque su producción ha sido contaminada, sino porque llevan la etiqueta "Made in Fukushima".

La situación se agrava para los cultivadores debido a que un gran número de países - incluyendo los EE.UU., Australia, Corea del Sur y Taiwán - han restringido las importaciones japonesas, como medida de precaución.

Incluso las cosas simplemente etiquetadas como "japonesas" están teniendo el éxito del temor en el extranjero. Los restaurantes japoneses en Hong Kong se encuentran casi vacíos en un reciente sábado por la noche - desde el desastre nuclear, la gente se ha mantenido al margen, aunque el pescado, verduras, arroz y fideos y la mayoría de las cosas en el menú no proceden de Japón.

"Esto va a ser un impacto medible", dijo William Saito, un asesor económico del gobierno japonés, a CNN. “algunas industrias y algunas empresas no sobrevivirán".

Ver más: business.blogs.cnn.com

Después de la segunda guerra mundial, la incipiente industrialización de Japón producía juguetes que comparados a los de Made in U.S.A. o Made in Germany eran de menor calidad y le gente decía: -No, gracias-

Pero los productos de Japón avanzaron en calidad y superaron en muchos casos a los producidos en otros países al punto de transformarse en una garantía de calidad.

Pero ahora, algo que nadie esperaba transformo una vez más el "no, gracias" por otra causa que el de la baja calidad... el temor.

Cuando en el 2008 llegó la crisis financiera, muchos no la esperaban, compraban propiedades e invertían en la bolsa inimaginando el colapso.

Luego del colapso - el temor -.

Las circunstancias siempre pueden ser dirigidas por Dios para cambiar totalmente el rumbo, recordemos un imposible bíblico:

2Re 7:1 Dijo entonces Eliseo: Oíd palabra de Jehová: Así dijo Jehová: Mañana a estas horas valdrá el seah de flor de harina un siclo, y dos seahs de cebada un siclo, a la puerta de Samaria.

2Re 7:2 Y un príncipe sobre cuyo brazo el rey se apoyaba, respondió al varón de Dios, y dijo: Si Jehová hiciese ahora ventanas en el cielo, ¿sería esto así? Y él dijo: He aquí tú lo verás con tus ojos, mas no comerás de ello.

2Re 7:3 Había a la entrada de la puerta cuatro hombres leprosos, los cuales dijeron el uno al otro: ¿Para qué nos estamos aquí hasta que muramos?

2Re 7:4 Si tratáremos de entrar en la ciudad, por el hambre que hay en la ciudad moriremos en ella; y si nos quedamos aquí, también moriremos. Vamos, pues, ahora, y pasemos al campamento de los sirios; si ellos nos dieren la vida, viviremos; y si nos dieren la muerte, moriremos.

2Re 7:5 Se levantaron, pues, al anochecer, para ir al campamento de los sirios; y llegando a la entrada del campamento de los sirios, no había allí nadie.

2Re 7:6 Porque Jehová había hecho que en el campamento de los sirios se oyese estruendo de carros, ruido de caballos, y estrépito de gran ejército; y se dijeron unos a otros: He aquí, el rey de Israel ha tomado a sueldo contra nosotros a los reyes de los heteos y a los reyes de los egipcios, para que vengan contra nosotros.

2Re 7:7 Y así se levantaron y huyeron al anochecer, abandonando sus tiendas, sus caballos, sus asnos, y el campamento como estaba; y habían huido para salvar sus vidas.

2Re 7:8 Cuando los leprosos llegaron a la entrada del campamento, entraron en una tienda y comieron y bebieron, y tomaron de allí plata y oro y vestidos, y fueron y lo escondieron; y vueltos, entraron en otra tienda, y de allí también tomaron, y fueron y lo escondieron.

2Re 7:9 Luego se dijeron el uno al otro: No estamos haciendo bien. Hoy es día de buena nueva, y nosotros callamos; y si esperamos hasta el amanecer, nos alcanzará nuestra maldad. Vamos pues, ahora, entremos y demos la nueva en casa del rey.

2Re 7:10 Vinieron, pues, y gritaron a los guardas de la puerta de la ciudad, y les declararon, diciendo: Nosotros fuimos al campamento de los sirios, y he aquí que no había allí nadie, ni voz de hombre, sino caballos atados, asnos también atados, y el campamento intacto.

2Re 7:11 Los porteros gritaron, y lo anunciaron dentro, en el palacio del rey.

2Re 7:12 Y se levantó el rey de noche, y dijo a sus siervos: Yo os declararé lo que nos han hecho los sirios. Ellos saben que tenemos hambre, y han salido de las tiendas y se han escondido en el campo, diciendo: Cuando hayan salido de la ciudad, los tomaremos vivos, y entraremos en la ciudad.

2Re 7:13 Entonces respondió uno de sus siervos y dijo: Tomen ahora cinco de los caballos que han quedado en la ciudad (porque los que quedan acá también perecerán como toda la multitud de Israel que ya ha perecido), y enviemos y veamos qué hay.

2Re 7:14 Tomaron, pues, dos caballos de un carro, y envió el rey al campamento de los sirios, diciendo: Id y ved.

2Re 7:15 Y ellos fueron, y los siguieron hasta el Jordán; y he aquí que todo el camino estaba lleno de vestidos y enseres que los sirios habían arrojado por la premura. Y volvieron los mensajeros y lo hicieron saber al rey.

2Re 7:16 Entonces el pueblo salió, y saqueó el campamento de los sirios. Y fue vendido un seah de flor de harina por un siclo, y dos seahs de cebada por un siclo, conforme a la palabra de Jehová.

2Re 7:17 Y el rey puso a la puerta a aquel príncipe sobre cuyo brazo él se apoyaba; y lo atropelló el pueblo a la entrada, y murió, conforme a lo que había dicho el varón de Dios, cuando el rey descendió a él.

2Re 7:18 Aconteció, pues, de la manera que el varón de Dios había hablado al rey, diciendo: Dos seahs de cebada por un siclo, y el seah de flor de harina será vendido por un siclo mañana a estas horas, a la puerta de Samaria.

2Re 7:19 A lo cual aquel príncipe había respondido al varón de Dios, diciendo: Si Jehová hiciese ventanas en el cielo, ¿pudiera suceder esto? Y él dijo: He aquí tú lo verás con tus ojos, mas no comerás de ello.

2Re 7:20 Y le sucedió así; porque el pueblo le atropelló a la entrada, y murió.