SUSCRIBETE AQUÍ
Para recibir "Palabras del Cielo", todos los días en tu email gratuitamente!

 

Compártelo:

Programa piloto ofrece clases de religión en las escuelas rusas

Las religiones ocupan cada vez un lugar...

...predominante en la sociedad rusa.

El gobierno ruso ha adoptado un programa piloto que introduce clases de religión en la escuela.

Las escuelas Rusas Las escuelas Rusas

El proyecto incluye cuatro de las grandes religiones en el país: Iglesia Ortodoxa Rusa, el Islam, el budismo y el judaísmo. El estudiante tiene que elegir entre estas.

El proyecto ha causado controversia: algunos dicen que el Estado ruso es laico, según lo expresado en su Constitución, y por lo tanto no debe gastar el dinero de los contribuyentes para financiar el proselitismo religioso en las escuelas.

El proyecto llegó a 300 000 jóvenes, que representan el 2% de todos los estudiantes. Si tiene éxito, las lecciones de la religión se llevarán a cabo en todas las escuelas.

Con información de Reuters,Paul lopesweblog

Seguramente después de tantos años de ateísmo se han dado cuenta que el hombre debe creer en algo.

El ser humano si está sin creencias que establezcan un patrón moral tiende a romper moldes constantemente y llega a un libertinaje impío donde no se saben más las reglas a seguir.

Todo vale. Oremos los cristianos para que no sea la religión lo que se despierte porque esta en si ata a las personas sino que puedan tener una relación con Cristo.

Ya el hecho de permitir orar a los cristianos en las escuelas es muy beneficioso.

Ver: Capitulo 26: “El corazón del Padre II”

Medido con la Misma Medida que Medimos. Mi imagen del Padre celestial fue cambiando con los años. Cuando recién conocí al Señor yo tenía más la imagen de mi papá en la tierra que la del Señor. Nadie me había enseñado la imagen del Padre celestial, yo la veía en la figura de Cristo pero todavía no sabía como aplicarla en la práctica. Para mí, la figura de mi papá y la de Dios se mezclaban.

Generalmente observaba que la imagen y relación con Dios en muchas personas dependía de la figura de la persona fuerte que los habían criado. Por ejemplo, si la persona había tenido una madre con buena comunicación y esta era una madre protectora y consentidora, esta iba a ser la imagen de Dios para esa persona, la imagen de un padre celestial un poco más gracioso y consentidor. También noté que esas personas tenían un poco mas de dificultad en abandonar pecados, porque su imagen era que sus padres siempre los perdonarían fácilmente.

Asimismo observe que otros, teniendo figura paternas dictatoriales, no tenían la capacidad de manejarse por leyes y principios, como la personalidad fuerte no se sujeta a ningún tipo de palabra o patrón, los hijos de estos, lo mismo podían recibir un beso, como un regaño sin explicación.

Estas personas, al no saber el actuar totalmente caprichoso de sus padres, se encuentran dominadas por la inseguridad y el temor. Ellos creen que Dios es igual que sus padres y tampoco tienen idea como El puede reaccionar. He visto que absorbidos por la figura fuerte que los crió, no tienen personalidad propia. Estos buscan para sentirse seguros el tipo de pastor o líder que asemeje la figura de sus padres. Así la figura de Dios se transforma en la figura del pastor o líder.

Estos cristianos no conocen la imagen verdadera y completa del Padre celestial. Estas personas generalmente reaccionan de dos maneras diferentes: o se revelan ante el estereotipo fuerte y dictatorial, o al contrario, si su personalidad es débil, no tienen voluntad propia, y les gustan que le digan todo lo que tienen o no que hacer. Peor aún es cuando se mezclan el amor y el odio. Encontré muchos que refrenaban en su mente consciente el reconocer que odiaban a sus padres.

Esto por supuesto porque ellos amaban a sus padres y darían sus vidas por ellos, pero al mismo tiempo la dureza sin razón que vivieron en la niñez y juventud, plagadas de injusticias hacen que tengan odio guardado.

Cuando una persona odia a sus padres, realmente se esta odiando a si misma. No llega a aceptarse, o tiene una gran insastifacción porque crée que tiene que lograr algo que no sabe lo que es. Muchas veces, es solo recibir amor y aceptación incondicional, y trata de conseguirla a través de varias realizaciones que no terminan de satisfacerla.

La imagen interior que tenemos de nuestros padres nos condiciona la imagen que tenemos de nosotros mismos. Otras personas rechazan totalmente la imagen paterna, especialmente si estos han sido débiles, pobres, borrachos, etc. y actúan en la vida solo en oposición a todas las debilidades de sus padres.

No actúan por reflejo de una imagen, sino por oposición a la imagen que tienen. Por ejemplo, si los padres han sido avaros y egoístas, los hijos reaccionan con odio, siendo mezquinos y egoístas también, o hacen lo opuesto en respuesta al dolor que les causaba el egoísmo de sus padres.

Hay personas que toman la imagen prestada de un padre por necesidad. Conocí a una mujer que siempre estaba ansiosa y se sentía responsable por los demás. Me puse a escudriñar cuál era la imagen que tenía de su padre y ví que el problema era que cuando tenia 11 años, murió su mamá y se quedó encargada al cuidado de 5 hermanitos menores. El papá le dijo que el tenía que trabajar y que ella era ahora la responsable de cuidarlos. Ella asumió la figura paterna a la fuerza.

Ella no tenía, realmente la imagen de un padre, ella tenía que ser padre. Cuando ella entendió que todavía seguía cargando esa responsabilidad con todas las personas, le entregó al Padre celestial esa falsa figura y entendió que El era el responsable por los otros, y no ella. Al hacerlo, su vida cambio, dejó de sentirse presionada por la responsabilidad, y pudo tener paz.

Otro hombre que conocí, de setenta años de edad, tenía cincuenta años de ministerio, se lo veía muy espiritual pero vino a pedir ayuda porque me confesaba que no podía entrar a ningún lugar sin robarse alguna cosa, por supuesto sin necesidad alguna de hacerlo.

Hablando cual era la imagen de su padre me confesó que cuando era niño, sus padres se separaron. El padre hizo que le robara algunas cosas a la madre porque le decía que le pertenecían al él.

Esa falsa imagen que le transmitió de que podía robar algo con justicia abrió una puerta al mal en su vida. Al entregar al Señor esa falsa imagen y confesar el pecado hizo que cambiara su actitud y se librara de esa tendencia. Lo mismo podría hablar de decenas de casos que los padres transmitieron una mala imagen a sus hijos ya sea en el sexo, drogas, etc. El problema es que muchos no son malos padres, se desviven por sus hijos, pero en algún área están desbalanceados, cosa que nosotros llamamos pecado.

Transmitir la imagen correcta del Padre celestial es urgente. La primera etapa para hacerlo es desprogramar los que esta programado erradamente. El Señor dice que el es Padre de huérfanos, entonces nosotros necesitamos ser huérfanos en el sentido de estar libre de las figuras paternas erróneas para que El nos pueda programar con su imagen correcta.

La Crítica, La Culpa. Otra imagen que ví es la del enjuiciamiento. Un padre que crítica constantemente y juzga todo trae a la imagen de la persona un Padre celestial que condena todo. Veo que ese tipo de personas buscan iglesias condenatorias, o como rechazo, iglesias que nunca hablan del pecado, demasiado suaves, esto por el dolor que sentían cuando sus padres los condenaban. Otros no quieren un cristianismo con un Padre celestial, prefieren una relación con Cristo, porque al Padre siempre lo ven alejado, muy exigente y tremendamente duro, por la imagen que sus propios padres les han dado o porque ven una imagen distorsionada de Jehová en el antiguo testamento.

Es verdad que la imagen de Dios parece ser más exigente o legalista en el Antiguo Testamento, pero tenemos que entender que el hombre estaba totalmente viciado, y no tenían ninguna imagen del Padre celestial. Dios tenía que poner las cosas en blanco y negro, y mostrar lo que era bueno y malo. Para hacerlo, lo hizo de una forma más severa. Recuerdo un pastor que me dijo: “Prefiero ser un poco duro cuando mis niños pequeños desobedecen y corren hacia la calle, les doy una nalgada para que vean la gravedad y el peligro en sus vidas. El lo hacía a modo de fijación a través de la disciplina física, no por razonamiento porque todavía no eran capaces sus niños de razonar el peligro. Esto es lo que alguna manera hizo Dios en el pasado.

Eligió a un pueblo en Abraham y sentó las bases de los principios que mostrarían su imagen. Siendo completada esa imagen con la aparición de nuestro Señor Jesucristo, que es la revelación completa de la imagen del Padre. Sociedades y creencias que tienen una imagen de Dios errada, se llamen estas cristianas o no, pueden hacer que se sacrifiquen sus propios niños por amor a ese Dios. Si tienen la imagen de un Dios cruel y vengador, así van a ser ellos. Podemos ver sociedades y grupos o hasta naciones enteras que pueden tener una distorsión tan grande de la figura de Dios, que son capaz de realizar cualquier cosa, como considerar a los niños instrumentos y a las mujeres como esclavas personales.

Un día escuché a un pastor, un hombre de cierto reconocimiento en su país, hablar del Padre celestial como si fuera un déspota, el decía que Dios lo hacía levantar a orar a la madrugada como si fuera un dictador y muchas cosas por el estilo. Entonces yo me dije: “Este no es mi Padre celestial”, en ese momento entendí otro principio: Dios se refleja en nosotros como nosotros somos.

El Padre Celestial se refleja en nosotros como nosotros somos. “Con la misma medida que medimos somos medidos”* Fíjense que esta medida nace de la visión, pero no de la visión ocular, sino de la imagen interior que tenemos del Padre. La vara o medida que dice el Señor Jesús en este texto es el patrón base que toman como referencia todas las otras medidas. Hay una vara o patrón que alguien tiene que poner como base para medir otras medidas. Todo tiene medida, no podríamos comprar o vender o construir una casa sin estas.

Si nuestra medida fuese errada, por ejemplo si una cinta métrica fuese más corta, lo que yo mida con esa cinta va tener menos material, va a tener menos tela, menos madera, etc. Todo lo que construya con esa medida se achica. Una casa por ejemplo, sería más pequeña. El Señor dice en su Palabra que “El es fiél con quien es fiél, e irreprochable con quien es irreprochable, sincero El es con el sincero, pero sagaz con el que es tramposo”* Nuestra medida del Padre celestial es la que vamos a recibir de vuelta. El único que tiene el poder de corregir la medida distorsionada en el mundo es el cristiano con una adecuada imagen del Padre celestial, es como cuando la Palabra dice: “Si pierde la sal su sabor”* que es decir como el cristiano si perdiera su medida. Si esto sucediera, no quedarían más medidas justas.

El primer responsable de poner la imagen del Padre celestial correcta es el padre de familia, después es la iglesia, el gobierno, las escuelas y los medios de comunicación. Pero algunos dirán: “No, nuestras escuelas y gobierno no son religiosos”, decir esto es no ver con claridad. Todavía muchos no maduramos para entender este principio: Ser religioso es el que tiene una regla o patrón. Si nuestro medio no da ninguna regla ó patrón, todo sería un caos. No importa si el estereotipo que transmitimos luzca religioso o no, lo que transmitimos será la imagen del Padre que la gente va a tener. Todo lo que recibimos en el medio en que nos movemos es la imagen del Padre.

Por ejemplo, un jóven que vé en la televisión programas violentos, súper héroes que hacen justicia por sus propias manos, sexo, desesperación, algo bueno por aquí y por allá, todo esto hace un promedio de la imagen del Padre. Inconscientemente fija un patrón o un Padre que nos iremos asemejando con el tiempo, que nos pondrá interiormente la vara que mediremos. Sin guías claras, este se transforma en un Padre caprichoso que se va moviendo y transformando en una gigantesca gelatina sin forma, conforme a la corriente de este mundo, siguiendo al padre de mentira que lleva a la destrucción. Jesús dijo: “Yo soy el camino, la verdad y la vida, nadie viene al Padre si no es por mí”*

Jesús es la encarnación misma de la verdad, todo lo que se aleje de él y de la vida, es mentira. Digámonos unos a otros: “Señores, hay camino, el camino al Padre es Cristo”. Si las personas no quisieran pensar de la manera tradicional y pensarían de la forma conceptual acerca de Cristo también llegarían a la misma conclusión que el cristianismo tradicional. Todos buscan un padre ó sea un patrón especialmente los jóvenes, ellos están tratando de tener esa imagen, y al estar tan difusa y confusa se consuelan con el disfrute de la vida a como dé lugar, ya sea con drogas, sexo o alcohol, o la ilusión de alcanzar algún éxito, por el éxito en si. Hay una desesperada soledad por no encontrar a su padre. El patrón, la Realidad y la imagen del Padre Celestial.

A veces he hablado con mis hijos u otras personas de esa falsa imagen del Padre celestial en los medios de comunicación. Lo que se ha hecho es llegar a una leve protección, censurando en televisión abierta algunas malas palabras o imagines explícitas sexuales. Cuando hablo de la necesidad del patrón y mostrar esos principios, algunos lo ven como mostrar un cuento de hadas y no la realidad en el que vive en el mundo de hoy. La realidad que se vive es el resultado de aflojar el patrón y cambiar las medidas constantemente. Si cambiamos las medidas constantemente significa que no hay patrón, “¿Quien sabe entonces dónde ira a para la imagen del Padre?”, sería la enajenación total. Se habla hoy de la necesidad urgente de hacer algo con el medio ambiente por el cambio climático, asimismo también nos tendríamos que dar cuenta de la necesidad de tomar consciencia en lo moral y espiritual ya que navegamos sin timón y sin patrón y sin una imagen a seguir.

Muchos no tejieron las ideas lo suficiente para comprender las causas y los efectos de lo que aquí tratamos. Si no reaccionamos, la supervivencia del hombre no estará amenazada por el cambio climático solamente, sino por el juicio final que el hombre mismo se esta trayendo perdiéndose toda imagen de Dios.