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Puede colapsar en Septiembre el Mercado bursátil de los EE.UU.

Así lo dice un analista estadounidense donde prevé un...
Mercado de valores
Mercado de valores

...gran desplome del mercado de valores de los EE.UU. el mes próximo.

Anteriormente, Miekka había hecho varios pronósticos precisos vinculados al mercado.

Con base en estudios técnicos de tendencias, predice el colapso del mercado en septiembre.

"Hindenburg Omen" este es el nombre que se le puso al mercado cuando colapsa a raíz de la analogía de la caída de un avión alemán nefasto que se estrelló en 1937, y ahora se ha convertido en el eufemismo para cualquier desplome del mercado que es mucho más grande que sólo una tendencia bajista.

En la India, dice el analista la amenaza "Hindenburg" no afectaría a país.

Existen todas clases de predicciones, las esotéricas, que no se basan más que en pálpitos espirituales o cabalísticos y estarían regidas por lo malo. Las basadas en tendencias de mercado que sería la de este artículo y las espirituales bíblicas que dice que consecuencias negativas y positivas traería quebrar u obedecer las leyes de Dios.

Cuando vemos en un país o una economía que no sigue el consejo de Dios como por ejemplo endeudarse en demasía. Traerá como consecuencia "sustos" y una gran trabajo para salir del agujero que algunos se metieron. Nadie sabe en ciencia cierta el futuro excepto Dios. Pero podemos interpretar en Su Palabras como El obra.

En Egipto, a José, le fue revelado los años de prosperidad y los años de escases. Dios usó un hombre guiado por Dios, tipo de Cristo, para cuidar que no perezcan y bendecir a su pueblo Israel.

Gén 41:1

José interpreta el sueño de Faraón

Aconteció que pasados dos años tuvo Faraón un sueño. Le parecía que estaba junto al río;

Gén 41:2 y que del río subían siete vacas, hermosas a la vista, y muy gordas, y pacían en el prado.

Gén 41:3 Y que tras ellas subían del río otras siete vacas de feo aspecto y enjutas de carne, y se pararon cerca de las vacas hermosas a la orilla del río;

Gén 41:4 y que las vacas de feo aspecto y enjutas de carne devoraban a las siete vacas hermosas y muy gordas. Y despertó Faraón.

Gén 41:5 Se durmió de nuevo, y soñó la segunda vez: Que siete espigas llenas y hermosas crecían de una sola caña,

Gén 41:6 y que después de ellas salían otras siete espigas menudas y abatidas del viento solano;

Gén 41:7 y las siete espigas menudas devoraban a las siete espigas gruesas y llenas. Y despertó Faraón, y he aquí que era sueño.

Gén 41:8 Sucedió que por la mañana estaba agitado su espíritu, y envió e hizo llamar a todos los magos de Egipto, y a todos sus sabios; y les contó Faraón sus sueños, mas no había quien los pudiese interpretar a Faraón.

Gén 41:9 Entonces el jefe de los coperos habló a Faraón, diciendo: Me acuerdo hoy de mis faltas.

Gén 41:10 Cuando Faraón se enojó contra sus siervos, nos echó a la prisión de la casa del capitán de la guardia a mí y al jefe de los panaderos.

Gén 41:11 Y él y yo tuvimos un sueño en la misma noche, y cada sueño tenía su propio significado.

Gén 41:12 Estaba allí con nosotros un joven hebreo, siervo del capitán de la guardia; y se lo contamos, y él nos interpretó nuestros sueños, y declaró a cada uno conforme a su sueño.

Gén 41:13 Y aconteció que como él nos los interpretó, así fue: yo fui restablecido en mi puesto, y el otro fue colgado.

Gén 41:14 Entonces Faraón envió y llamó a José. Y lo sacaron apresuradamente de la cárcel, y se afeitó, y mudó sus vestidos, y vino a Faraón.

Gén 41:15 Y dijo Faraón a José: Yo he tenido un sueño, y no hay quien lo interprete; mas he oído decir de ti, que oyes sueños para interpretarlos.

Gén 41:16 Respondió José a Faraón, diciendo: No está en mí; Dios será el que dé respuesta propicia a Faraón.

Gén 41:17 Entonces Faraón dijo a José: En mi sueño me parecía que estaba a la orilla del río;

Gén 41:18 y que del río subían siete vacas de gruesas carnes y hermosa apariencia, que pacían en el prado.

Gén 41:19 Y que otras siete vacas subían después de ellas, flacas y de muy feo aspecto; tan extenuadas, que no he visto otras semejantes en fealdad en toda la tierra de Egipto.

Gén 41:20 Y las vacas flacas y feas devoraban a las siete primeras vacas gordas;

Gén 41:21 y éstas entraban en sus entrañas, mas no se conocía que hubiesen entrado, porque la apariencia de las flacas era aún mala, como al principio. Y yo desperté.

Gén 41:22 Vi también soñando, que siete espigas crecían en una misma caña, llenas y hermosas.

Gén 41:23 Y que otras siete espigas menudas, marchitas, abatidas del viento solano, crecían después de ellas;

Gén 41:24 y las espigas menudas devoraban a las siete espigas hermosas; y lo he dicho a los magos, mas no hay quien me lo interprete.

Gén 41:25 Entonces respondió José a Faraón: El sueño de Faraón es uno mismo; Dios ha mostrado a Faraón lo que va a hacer.

Gén 41:26 Las siete vacas hermosas siete años son; y las espigas hermosas son siete años: el sueño es uno mismo.

Gén 41:27 También las siete vacas flacas y feas que subían tras ellas, son siete años; y las siete espigas menudas y marchitas del viento solano, siete años serán de hambre.

Gén 41:28 Esto es lo que respondo a Faraón. Lo que Dios va a hacer, lo ha mostrado a Faraón.

Gén 41:29 He aquí vienen siete años de gran abundancia en toda la tierra de Egipto.

Gén 41:30 Y tras ellos seguirán siete años de hambre; y toda la abundancia será olvidada en la tierra de Egipto, y el hambre consumirá la tierra.

Gén 41:31 Y aquella abundancia no se echará de ver, a causa del hambre siguiente la cual será gravísima.

Gén 41:32 Y el suceder el sueño a Faraón dos veces, significa que la cosa es firme de parte de Dios, y que Dios se apresura a hacerla.

Gén 41:33 Por tanto, provéase ahora Faraón de un varón prudente y sabio, y póngalo sobre la tierra de Egipto.

Gén 41:34 Haga esto Faraón, y ponga gobernadores sobre el país, y quinte la tierra de Egipto en los siete años de la abundancia.

Gén 41:35 Y junten toda la provisión de estos buenos años que vienen, y recojan el trigo bajo la mano de Faraón para mantenimiento de las ciudades; y guárdenlo.

Gén 41:36 Y esté aquella provisión en depósito para el país, para los siete años de hambre que habrá en la tierra de Egipto; y el país no perecerá de hambre.

José, gobernador de Egipto

Gén 41:37 El asunto pareció bien a Faraón y a sus siervos,

Gén 41:38 y dijo Faraón a sus siervos: ¿Acaso hallaremos a otro hombre como éste, en quien esté el espíritu de Dios?

Gén 41:39 Y dijo Faraón a José: Pues que Dios te ha hecho saber todo esto, no hay entendido ni sabio como tú.

Gén 41:40 Tú estarás sobre mi casa,(A) y por tu palabra se gobernará todo mi pueblo; solamente en el trono seré yo mayor que tú.

Gén 41:41 Dijo además Faraón a José: He aquí yo te he puesto sobre toda la tierra de Egipto.

Gén 41:42 Entonces Faraón quitó su anillo de su mano, y lo puso en la mano de José, y lo hizo vestir de ropas de lino finísimo, y puso un collar de oro en su cuello;