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Una jueza de Argentina se niega a casar a homosexuales

Una magistrada de General Pico, La Pampa, dijo que si se presenta una pareja del mismo sexo no los casará y delegará la tarea a un suplente "por una cuestión de principios cristianos"
Jueza de Argentina
Jueza de Argentina

"Yo no los voy a casar. La Biblia me enseña que primero tengo que obedecer la ley de Dios, y después la ley de los hombres". La jueza de Paz de General Pico, Marta Covella, rechazó el matrimonio entre personas del mismo sexo y adelantó que no hará los casamientos de personas homosexuales.

Argentina es el primer país de América Latina y el segundo en el continente americano en legalizar el matrimonio gay. A nivel mundial, Canadá, Holanda, Bélgica, Noruega, Suecia, Islandia, Portugal, España y Sudáfrica cuentan con legislación en este sentido.

Covella dijo que si se presenta el trámite de pedido de matrimonio de dos hombres o dos mujeres, delegará la responsabilidad en el juez de Paz suplente, Marcelo García Mossman, pero ella no presidirá este acto legal. "Alguien va a casar a esas parejas, si se presentan los pedidos, pero no seré yo", indicó la funcionaria.

"Se van a poder casar igual", porque los casará el juez suplente. Pero yo, por una cuestión de principios cristianos, no puedo hacerlo. Porque en la Biblia, Dios no aprueba esa forma de vivir. Me crié leyendo la Biblia y sé lo que Dios piensa. Dios ama a toda la gente pero no aprueba las cosas malas que hace la gente. Y una relación entre homosexuales es una cosa mala delante de los ojos de Dios", expresó la jueza en declaraciones a la prensa.

"Para Dios - sostuvo - los grises no existen, para Dios es blanco o es negro. Y esto es negro. Y como Dios no lo aprueba, yo no debo hacerlo. Cueste lo que cueste".

"Hay gente que me va a condenar pero a mí no me importa porque lo que yo no quiero es que me condene Dios. Yo sé que cuando me muera empezaré a vivir una vida que no terminará nunca, es la vida eterna que Dios me promete. Y esa vida no la voy a hipotecar por nada ni por nadie. Que me acusen de lo que quieran. Dios me dice una cosa y yo la voy a obedecer a rajatabla, aunque me cueste el puesto, y aunque me cueste la vida, porque primero está lo que Dios me dice", agregó.

Fuente La Nación

Nos alienta ver cristianos con convicciones desde el lugar que Dios los puso en la vida. Algunos quieren que respetemos sus derechos pero no quieren respetar nuestras convicciones. Sabemos que se han hecho abusos y discriminación pero ahora líderes de estado se atreven a declarar palabras injuriosas hacia los que creen diferente.

Felicitamos a esta juez y oramos por todos los que como ella quieren ser fieles a su fe.

2Ti 1:7 Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio.