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Los apicultores de todo el mundo tienen el mismo problema: cada vez pierden más enjambres de abejas.
Solo en los Estados Unidos, en el 2006 y 2007 desaparecieron el 25% del total de las abejas del país. En Europa la situación es similar.
Este fenómeno es conocido con el nombre de Trastorno del Colapso de las Colonias (CCD, por sus siglas en inglés) Según un productor de miel de Francia, René Bayon, esta situación tiene consecuencias en el medioambiente porque los insectos ejercen una función polinizadora, tanto como lo tienen en la economía.
En algunas zonas como en Isère, alrededores de Lyon o Alsacia hay pérdidas elevadas, en muchos casos de más del 50%. En su área se registró hasta un 25% de pérdidas anuales.
Por eso, la Unión Europea puso en marcha un proyecto llamado "Bee-Doc", para la investigación de este problema.
Once universidades de nueve países trabajan bajo la coordinación del profesor Robin Moritz, uno de los mayores expertos en este campo.
Este proyecto consta de 3 líneas de investigación, la del diagnóstico del trastorno, "El de elaborar estrategias de prevención y el tercero es intentar desarrollar tratamientos que dependan menos de la química que los actuales", según ha explicado el científico.
Para esto en la Universidad alemana de Hohenheim, en Stuttgart, los investigadores introducirán en las abejas determinadas sustancias, como parásitos (como el Varroa) o pesticidas para analizar la reacción de los insectos a los agentes externos que se encuentran entre las posibles causas del Colapso de las Colonias.
La reducción de la biodiversidad es uno de los elementos que trae alerta a los científicos, por ejemplo, como la tendencia hacia el monocultivo a gran escala. El abuso de pesticidas y la contaminación.
Las abejas son vitales para el equilibrio de la naturaleza. El estado de salud de esta especie mide el pulso del planeta. Como sabe la comunidad científica, y ya advirtió incluso Albert Einstein, si las abejas desaparecen, a los seres humanos se les van a complicar las cosas...
Ver más: bee-doc.eu
El hombre con su pecado, orgullo y egoísmo ha barrido y desbastado el planeta. Un cambio de mente y corazón hacia Dios de los que invocan Su nombre en gran escala son necesarios para sanar nuestra tierra.