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¿Carta del Apóstol Pablo a Seneca leídas por Nerón?

Muchos creen que el correo de Pablo con el famoso Seneca...
Nerón
Nerón

...hizo que Nerón conozca el mensaje cristiano.

Una carta del año 58 al 62 D.C,

Séneca y el apóstol Pablo estaban en Roma cuando Pablo fue procesado por primera vez. Séneca, colaborador de Nerón y hermano de Gallion, que había defendido a Pablo, podía conocer bien que Pablo predicaba en Roma y tenía discípulos hasta en la casa de Nerón. Nerón empezó a perseguir a los cristianos cuando Séneca había perdido toda la influencia sobre él.

No se sabe a ciencia cierta si Séneca se hubiera convertido con el apóstol Pablo.

En la epístola VII aparece la expresión spiritus sanctus, pero no se refiere al Espíritu Santo cristiano según algunos. En la carta de Séneca dirigida a Pablo y a Teófilo, en el 62, cuando Séneca todavía tenía buenas relaciones con Nerón, dice haber leído algunas cartas paulinas al emperador, suscitando la maravilla de Nerón por las ideas sublimes del Apóstol, no instruido.

Séneca equiparaba la aspiración divina de Pablo a aquella que los dioses conceden a las personas humildes y considera los escritos de Pablo especialmente inspirados. No sería el Espíritu Santo de los cristianos, sino un spiritus que en Pablo infunde pensamientos sublimes y de sanctus.

Erasmo denuncia la forma casi secreta de Cristo que surge de estas cartas ya que se debería a la prudencia y preocupación de Pablo por la presentación de algunas cartas suyas a Nerón, observando que ésta no es la actitud habitual del Apóstol.

Pero aquí no se trataba de predicar a los paganos en general, como Pablo había hecho otras veces, sino a Nerón, emperador con pretensiones divinizantes, pretensiones a las que el mismo Séneca se oponía.

No se trataba de ocultar el cristianismo para complacer a Nerón, sino de no provocarle a él y a su mujer, la judaizante Poppea. El filósofo se habría apartado del paganismo y posiblemente creyera en la existencia de un Dios sobre todas las demás divinidades

Erasmo critica el hecho de que no se mencione a Cristo en las cartas, mientras que Pablo no hace otra cosa que proclamar su nombre.

Pero, mientras un falsificador hubiera insistido en Cristo, estas cartas son conformes a la predicación cristiana de cara a los filósofos y emperadores paganos: también en el discurso - referido en los Hechos de los Apóstoles - en el Areópago, delante de los estoicos, Pablo no habla de Cristo, sino del Dios Creador, y hace alusión a un hombre al que Dios ha resucitado.

Que Pablo no hable de Cristo con el estoico Séneca, se debe tanto a que estas cartas no son tratados teológico-filosóficos, como a que Séneca no era un convertido, aunque para él existía un Dios sobre los otros, admitía la Providencia y criticaba el paganismo.

Y se podrían añadir otros muchos ejemplos de documentos cristianos dirigidos a un público pagano, que no hablan directamente de Cristo. Existen importantes diferencias entre las cartas canónicas de Pablo, dirigidas a los cristianos, y la correspondencia a Séneca.

Fuente: Ilaria Ramelli. Il Timone (El Testigo Fiel)

Seneca

Séneca había nacido en la moderna Córdoba. El padre de Séneca, Marco Anneo Séneca, era un procurador imperial que se convirtió en una auténtica eminencia de la retórica, el arte de la oratoria y del debate.

Además de Lucio, Marco tuvo otros dos hijos que a su manera también alcanzaron cierta relevancia: el primero, conocido como Galión, fue el gobernador de Acaya que declinó ejercer su jurisdicción sobre el apóstol Pablo, y lo envió a Roma; el provenía de una familia distinguida, perteneciente a la más alta sociedad hispana en una época en que la provincia de Hispania estaba en pleno auge dentro del Imperio romano.

Fue entrenado en retórica e introducido en el estoicismo por el filósofo Átalo.

En Egipto adquirió nociones de administración y finanzas, al tiempo que estudiaba geografía y etnografía de Egipto y de la India, y desarrolló interés por las Ciencias Naturales, en las que, a decir de Plinio el Viejo, destacaría por sus conocimientos de geología, oceanografía y meteorología.

Por influjo de los cultos místicos orientales que existían en Egipto, al principio demostró una cierta inclinación hacia el misticismo pitagórico enseñado por Sotión, y los cultos de Isis y Serapis, que por aquel entonces ganaban gran número de adeptos entre los romanos.

No obstante, posteriormente se inclinó hacia el estoicismo, filosofía que adoptaría hasta el fin de sus días.

Su formación, pues, fue muy variada, rica y abierta: además de formarse en Egipto, parece ser que ya en Roma había estudiado gramática, retórica y filosofía;

En el año 31, Séneca volvió a Roma donde, pronto destacó por su estilo brillante de orador y escritor. Para cuando, en el año 37, el emperador Calígula sucedió a Tiberio, Séneca se había convertido en el principal orador del Senado,

Después de su exilio de 8 años en Córcega retorno a Roma a la muerte de Claudio transformándose en tutor del joven Nerón, que subía al poder que por aquél entonces contaba con 17 años, Séneca fue nombrado consejero político y ministro, junto con un austero oficial militar llamado Sexto Afranio Burro.

Séneca y Burro en los años siguientes gobernaron de facto el imperio romano. Dicho período fue el mejor y más justo gobierno de toda la época imperial, se trató en todo momento de refrenar los excesos del joven Nerón.

Así, mientras Nerón se dedicaba, siguiendo las instrucciones de Séneca, a un ocio moralmente "aceptable", Séneca y Burro se hicieron con el poder, en el que promovieron una series de reformas legales y financieras, como la reducción de los impuestos indirectos y otras muchas acciones de gobierno positivas para Roma, Vale notar que ni Burro ni Séneca ocuparon, durante este período, cargo constitucional alguno, más allá del de senadores, por lo que ejercieron el poder desde detrás del solio imperial, como meros validos y consejeros del joven césar, que al parecer tenía en alta estima a su tutor.

Sin embargo, conforme Nerón fue creciendo, comenzó a desembarazarse de la "benigna" influencia de Séneca, de tal forma que, al mismo tiempo que el ejercicio del poder iba desgastando al filósofo, comenzaba a perder influencia sobre su pupilo Nerón.

Tertuliano, consideró que muchas de las doctrinas morales expuestas por Séneca tenían gran parecido con las expuestas en la Biblia.

Séneca es uno de los pocos filósofos romanos que siempre ha gozado de gran popularidad, la obra de Séneca era una de las mejor conocidas por los pensadores medievales, y como quiera que muchas de sus doctrinas son compatibles con la idiosincrasia cristiana, los padres de la Iglesia como Agustín lo citan a menudo, Tertuliano lo consideraba un saepe noster, esto es, a menudo uno de los nuestros, y San Jerónimo incluso lo incluyó en su Catálogo de Santos.

Durante la Edad Media, de hecho, surgió la leyenda de que San Pablo había convertido a Séneca al cristianismo, y que su muerte en el baño era una suerte de bautismo encubierto.

La supuesta conversión al cristianismo de Séneca fue un tema que se habló mucho y aparecieron varias cartas entre Séneca y San Pablo en las que intercambian puntos de vista doctrinales; en una de ellas, fechada en el siglo III ó IV, incluso se relata el Gran incendio de Roma.

La influencia de Séneca se deja ver en todo el Humanismo y demás corrientes renacentistas.

Su afirmación de la igualdad de todos los hombres, la propugnación de una vida sobria y moderada como forma de hallar la felicidad, su desprecio a la superstición, sus opiniones antropocentristas, la primera obra de Calvino fue una edición de De Clementia, en 1532.