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¿Sabe cuáles son los países más ansiosos?

Es un estudio reciente a nivel mundial se ha constatado que la ansiedad...
A n s i o s o
Ansioso

...es extremadamente alta en aquellas poblaciones que viven en ciudades. Es interesante que muchos años atrás se pensaba que vivir en una ciudad daba más seguridad y comodidad y que se vivía una vida más tranquila que en las duras labores del campo.

Los niveles de ansiedad han aumentado en el mundo en forma continua.

Los cambios constantes, los avances tecnológicos que crean la necesidad de adaptarse de manera permanente junto con la falta de certidumbre de la estabilidad laboral y emotiva, son algunas de las causas de la ansiedad.

Al producirse tantos cambios radicales se crean las condiciones para la desintegración de la familia. En décadas pasadas algunas ciudades de Latinoamérica y Estados Unidos eran predecibles en el tiempo, teniendo los trabajos y oficios en cierta manera delimitados. Las comunidades eran más pequeñas y las familias se conocían por años y también se conocían los hijos y hasta los nietos entre sí.

Los oficios estaban establecidos y por ejemplo se conocía bien al médico familiar, al dentista, al boticario o farmacéutico, al carnicero al panadero y muchos más. Donde estaban afincados por años en el mismo lugar y el cambio era considerado un evento de toda la comunidad.

Las personas eran conocidas por sus nombres y una mamá podía decirle al hijo "cruza la calle y ve de don Pepe el almacenero y tráeme una botella de aceite y dile que después se lo pago" No había las molestas tarjetas de crédito sino se confiaba en la palabra de cada uno.

Era también común encontrarse los domingos en la iglesia con la gente que uno tenía contacto en la semana. El hombre hoy en día está muy solo a pesar de los avances en las comunicaciones que tenemos en esta generación.

Por estos mismos avances, la vida se ha acelerado tanto que la gente piensa que si no se mueve al mismo ritmo que lo rodea pierde el tiempo. Una ola de miedos se ha acrecentado desde la inseguridad en las calles, la violencia, el temor a nuevos desafíos constantes, el miedo a perder el trabajo, el miedo a no ganar.

El miedo a estar enfermo y no tener cobertura médica. También la creación artificial de nuevas necesidades de tener cosas y más cosas que nuestros abuelos ni soñaban ni nunca hubieran creído que las necesitarían.

La información noticiosa al ser hoy inmediata, acrecienta el conocimientos de eventos y desastres que producen en el oyente una tensión extra.

La sociedad al ser mucho más compleja exige mayores conocimientos y especializaciones en el campo laboral y los padres ya no tienen claro cómo ayudar al aconsejar a sus hijos acerca del sus futuras carreras.

Hay muchas cosas que escoger, muchas para pensar y muchas que hay que decidir. Se han multiplicado los bienes y en contrapartida de alguna manera se han multiplicado los males.

Según este estudio global los habitantes de los países más ansiosos son:
1. Arabia Saudita.
2. Rusia.
3. Japón.
4. Argentina.
5. México.
6. Brasil.
7. Colombia.

A raíz de esta ansiedad creada en los países, las compañías hasta crearon una estrategia para la venta de sus productos y se decidieron a ofrecer mensajes optimistas en la propaganda de sus marcas. Lo hacen de un modo positivo, tratando de contrarrestar la negatividad que domina la sociedad.

Por ejemplo, la propuesta de Wal-Mart que les dice a sus clientes "Ahorre dinero. Viva mejor" Las compañías no quieren agregarles stress a la gente diciéndole "compre ya que se queda sin nada", sino quieren trasmitir un buen mensaje.

Nosotros tenemos el mejor mensaje y las mejores buenas noticias. Hoy más que nunca debemos como cristianos ser ejemplo de la paz de Cristo y nosotros mismos no correr en el ritmo ansioso del mundo.

¿Cómo el mundo creerá si nosotros mostramos la misma incertidumbre y nos sujetamos a los mismos miedos que ellos? El mundo necesita nuestro testimonio,

Juan 14:27 La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.