Sanando la Tierra

Hallan evidencias de existencia de José de Egipto

3 noviembre, 2015 | adm | Iglesia y Ministerio

jose de Egipto

Investigadores hallan evidencias de la existencia de José de Egipto, la conocida historia de José es uno de los relatos más conocidos de la Biblia. Los acontecimientos de la vida de José también se encuentran en la Torá y el Corán. Hoy en día es tal vez el más asociado con las historias de la escuela dominical.

Escrito por escribas unos 1000 años después de los eventos tuvieron lugar, se piensa a menudo que la historia puede tener cierta tradición histórica, pero con una porción saludable de licencia dramática.

Egiptólogos, sin embargo, han descubierto alguna evidencia intrigante.

La historia comienza en Canaán – moderna Palestina, Siria e Israel – alrededor de 1.600 a 1700 antes de Cristo. José era el hijo # 11 de los 12 hijos de un nómada rico llamado Jacob y su segunda esposa Raquel. Su historia se cuenta en el libro de Génesis 37-50.

José fue muy querido por Jacob porque él había nacido en su vejez.

Se le dio un regalo especial de su padre – un abrigo ricamente ornamentado. Este favoritismo no fue bien recibido por sus hermanos. Los antropólogos de hoy han encontrado que esta rivalidad entre hermanos es un subproducto común de los matrimonios polígamos.

A menudo los niños eran nacidos por diferentes esposas, y cada esposa querían lo mejor para su hijo. La Biblia nos dice que José y Benjamín son los hijos de la segunda esposa de Jacob, mientras que todos los otros hijos son de diferentes esposas. Siendo que el trato especial alimentaba los celos de los hermanos.

Poner colores en un abrigo era un gran prestigio.

En el mundo antiguo el color era un bien muy preciado y los colores vivos como el rojo y púrpura se tenían alta estima, ya que era muy costoso crear los tintes. El abrigo rojo y púrpura de José reforzó el mensaje a sus hermanos que él era el favorito de Jacob. Los hermanos de José también sospechaban de los sueños extraños y vívidos que tenía y no le gustaban las interpretaciones, le dijeron.

Sus hermanos finalmente se vengaron con la venta de José como esclavo a los comerciantes que pasan. Mientras José estaba siendo llevado a Egipto, sus hermanos fingieron su muerte por el roce de la sangre de cabra en la capa multicolor.

En Egipto, José se convirtió en un sirviente de la casa de un rico, de alto rango de Egipto, Potifar.

En la casa fue observado por la esposa de Potifar que intentó seducirlo, pero él le resistió y fue encarcelado. Mientras que en la prisión José usó su poder de interpretar los sueños de los funcionarios de la prisión, y cuando el Faraón tuvo dos sueños inquietantes José fue llamado para interpretarlos.

De acuerdo con la interpretación de José, habría siete años de abundancia en Egipto, seguidos por siete años de hambre. José era capaz de asesorar al Faraón sobre cómo prepararse para el hambre y como resultado ganó el favor del Faraón que le confiere el ascenso al primer ministro.

Durante la hambruna José tuvo que tomar decisiones clave.

Su adquisición de provisiones de grano habilitó a Egipto para resistir y sobrevivir a la hambruna. La idea que un extranjero llegue a la cima de la sociedad egipcia suena poco probable y no hay registro arqueológico o escrito de un primer ministro en Egipto llamado José. Sin embargo algunos de los nuevos datos científicos ayudan a apoyar el caso de un José histórico.

Los estudios realizados en ‘núcleos de hielo encontrado en el Monte Kilimanjaro en Tanzania – la montaña que suministra al Nilo con sus aguas – han revelado que una sequía tuvo lugar hace alrededor de 3.600 años – en la época en la Biblia que se establece la historia de José.

También sabemos de otro evento en la misma época.

Una de las zonas más fértiles de Egipto era la tierra alrededor del lago Quarun. Este lago se alimenta con agua de una de las vertientes del Nilo. Las sequías en Egipto causan que esta vertiente se seque, dejando la tierra alrededor seca.

Sabemos que entre 1850 y 1650 aC, un canal fue construido para mantener la vertiente del Nilo permanentemente abierta, permitiendo que el agua llene el lago Quaran manteniendo fértil la tierra. Este canal fue tan eficaz que todavía funciona con éxito en la actualidad. No hay constancia de que se construyó el canal, pero desde hace miles de años sólo se ha conocido por un nombre.

En árabe es el Bahr Yusef. Esto se traduce como El Canal de José.

Es muy probable que este canal haya sido construido por el primer ministro llamado José como parte de su trabajo para salvar a Egipto de la hambruna.

Este primer ministro pudo ser el hijo de un cananeo llamado Jacob.

La Biblia nos dice que el faraón permitió a José hacer que Jacob y su familia vayan a Egipto, donde se hizo cargo de ellos. Generaciones más tarde, Moisés llevó a los descendientes de Jacob de la esclavitud de Egipto a la tierra prometida. Entre los artículos que Moisés trajo de Egipto estaban los huesos de su antecesor, José.

La vida de José, su historia, representa un período crucial en la historia de los israelitas.

Un comentario

  1. miguel carpio dice:

    Pues qué me va a parecer. Que el autor, conscientemente o no, nos da gato por liebre al exponer los argumentos de la historicidad del Jósef Ben Ya’qub. José el undécimo hijo de Jacob-Israel.
    Pero la posibilidad de que hubiera una sequía alrededor de 1600 ane no aclara nada. Las sequías, incluso las grandes sequías, eran frecuentes en el Egipto faraónico. Así, pues, el único argumento de cierto fuste sería la referencia al canal que «los árabes» llaman Bahr Yusef, canal de José. Que los árabes, de creencias islámicas, le den ese nombre no implica gran cosa, pues el Corán hace referencia al relato de José, de modo que es muy probable que, durante la larga historia del Egipto musulmán, le hubieran dado tal nombre, como relato etiológico (explicación imaginativa del origen de una ciudad o de elementos chocantes en un lugar). Para tener valor histórico debería demostrarse que esa denominación proviene de época faraónica, pero ni el autor (ni su probable inspiración, el libro de W.Keller «Y la biblia tenía razón») se molestan siquiera en argumentarlo (ver op cit parte 2ª, cap 1, José en Egipto).
    El artículo parece sugerir que hay «nuevas evidencias». No es el caso. El argumento del «canal de José», se viene usando desde el libro de Keller de finales de los 50. Y las «evidencias» arqueológicas de este proceden de la primera mitad del siglo XX, tiempo en el que la arqueología bíblica se hacía por creyentes con la biblia en la mano. No es extraño que se encontraran «evidencias».

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