Sanando la Tierra

Físicos norteamericanos detectaron pulsos láseres desde la luna

2 agosto, 2013 | adm | Tecnología

pulsos láseres desde la luna

Físicos norteamericanos detectaron pulsos láser desde la luna

Físicos norteamericanos anunciaron que habrían encontrado sobre la superficie de la Luna un instrumento que la Unión Soviética había perdido hace casi cuarenta años.

Se trataría del Lunokhod 1, un reflector enviado a bordo de la misión no tripulada Luna 17, que aterrizó sobre ella en en noviembre de 1970. Mayúscula fue la sorpresa, ya que el reflector sigue funcionando y está enviando fortísimos pulsos láser a la Tierra. Resulta increíble que un viejo cacharro cubierto de polvo lunar todavía responda y pueda ser útil para investigaciones de primer nivel. Incluso para buscarle respuestas a la Teoría de la Relatividad de Einstein.

«Apuntamos un láser hacia la posición del Lunokhod 1 y nos quedamos estupefactos por el poder del reflector», afirma Tom Murphy, de la Universidad de San Diego UC, quien dirige el equipo investigador que ha conseguido que el robot soviético vuelva al trabajo. «Lunokhod 1 nos habla alto y claro», asegura satisfecho.

La misión Luna 17, llevaba un reflector láser de fabricación francesa, aterrizó sobre la superficie de vla luna el 17 de noviembre de 1970. Fue uno de los grandes éxitos del viejo programa soviético de exploración lunar,

El robot con control remoto se trasladó casi 7 kilómetros durante su gira de once meses lunares. Transmitió miles de imágenes de televisión y cientos de panorámicas de alta resolución. Además, analizó muestras de suelo lunar en 500 puntos. Después, simplemente se perdió. El 14 de noviembre de 1971 ya no se detectó, con un silencio que se mantuvo hasta ahora, la sonda de la NASA para el estudio de la Luna lo encontró de nuevo.

El 22 de abril, enviaron pulsos de luz láser desde el telescopio de 3,5 metros de Observatorio Apache Point en Nuevo México, enfocando su objetivo gracias a las coordenadas proporcionadas por el LRO. El reflector interceptó los pulsos y envió una clara señal a la Tierra. La reacción principal de Murphy fue de incredulidad. «La señal era tan fuerte que pensé que no era posible, pero lo era», señala. «Tenemos alrededor de 2.000 fotones del Lunokhod 1 en nuestro primer intento. Después de cuarenta años de silencio, este rover tiene mucho que decir».

Repitiendo mediciones durante meses o años, los científicos podrán trazar la órbita lunar con una precisión milimétrica.

Los avances del conocimiento espacial han beneficiado a la humanidad.

Dan_12:4 Pero tú, Daniel, cierra las palabras y sella el libro hasta el tiempo del fin. Muchos correrán de aquí para allá, y la ciencia se aumentará.

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