Sanando la Tierra

Eva no fue creada de la costilla de Adán

12 agosto, 2015 | adm | Insólito

la costilla de Adán

Un error de la traducción Hebrea lleva a eruditos decir que Eva no fue creada de la costilla de Adán sino de otro hueso del hombre ahora ausente.

Como cualquiera que haya visto la Capilla Sixtina de Miguel Ángel, o una serie de otras representaciones de la creación de Eva, sabe, que Dios formó a la primera mujer de una de las costillas de Adán.

Pero según el artículo, “Congenital human baculum deficiency: the generative bone of Genesis 2:21-23, mencionado en Discover Magazine’s Discoblog, Eva puede haber sido creada desde el hueso del pene de Adán.

Scott Gilbert de Swarthmore College y Ziony Zevit de la Universidad judía americana, hacen la audaz afirmación en su artículo, que apareció en el American Journal of Medical Genetics en 2001, que el baculum de Adán, en lugar de su costilla, fue el hueso utilizado para crear a Eva. Añaden:

“Otra condición genética, que se extiende hasta el 100 por ciento de los machos humanos, es la falta congénita de un baculum. Considerando que la mayoría de los mamíferos (incluyendo especies comunes como perros y ratones) y la mayoría de otros primates (excepto los monos araña) tienen un hueso peneano, los machos humanos carecen de este hueso y deben contar con fluido hidráulico para mantener las erecciones.

Este no es un hueso insignificante. El baculum de un perro grande puede ser 10 cm largo x 1,3 cm de ancho x 1 cm de espesor… El Baculum humano se ha generalmente asociado con otras enfermedades congénitas o anormalidades del pene.

Una de las partes centrales de la discusión de los autores es que en el hebreo la palabra usada en Génesis 2:21, tzeilah, puede referirse no sólo a una costilla (que los profesores señalan que existe un número igual en el hombre moderno, que debería faltarle una de las costillas de Adán), sino también:

La costilla de un cerro (2 Samuel 16:13), las cámaras de lado (que encierra el templo como las costillas, como en 1 Reyes 6:5, 6), o las columnas de soporte de los árboles como cedros, abetos o los tablones en puertas y edificios (1 Reyes 6:15, 16). Por lo que la palabra podría usarse para indicar una viga de soporte estructural.

Curiosamente, el hebreo bíblico, a diferencia del hebreo rabínico posterior no tenía ningún término técnico para el pene y se refirió a él a través de muchos circunloquios.

Aunque no existe ningún término técnico en el Antiguo Testamento para el pene, hay versos que son cercanos (como Deuteronomio 23:2). Uno se pregunta por qué la historia de Adán no utiliza un eufemismo similar.

La mejor parte del argumento de los autores es su relectura del versículo de Génesis, «el Señor cerró la carne». Este «cierre,» dicen, explica el peculiar signo visible en el pene y el escroto de los machos humanos — el raphé. En el pene humano y el escroto, los bordes de los pliegues urogenitales confluyen en el seno urogenital (surco uretral) para formar una costura de raphé.

Si esta costura no se forma, puede causar hipospadias de la glande, pene y escroto. El origen de esta costura en los genitales externos se «explica» por la historia de la clausura de la carne de Adán. Una vez más, la herida asociada a la generación de Eva está conectada al pene de Adán y no a su costilla.

blogs.discovermagazine.com

¿Qué te parece?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *