Sanando la Tierra

el objetivo de la predicación

5 enero, 2014 | adm | Iglesia y Ministerio

Rick Warrent

Si el objetivo de Dios para cada creyente es transformarnos en una total semejanza a Cristo, entonces el objetivo de la predicación es para motivar a la gente a desarrollar convicciones cristianas (pensar como Jesús), tener el carácter de Cristo (sentir como Jesús), y la conducta de Cristo (actuar como Jesús).

Cualquier otro objetivo de la predicación es secundario. Al final del sermón, si las personas no están siendo transformadas en su forma de pensar, sentir y actuar, he perdido la marca como predicador.

Para decirlo de otro modo, el objetivo final de la predicación no es la información. De hecho, dar a la gente un mayor conocimiento de la Biblia puede causar que desarrolle orgullo en nuestros oyentes en vez de humildad si esa información no se traduce en obediencia. Y el objetivo de la predicación no es solamente la instrucción. La predicación ciertamente incluye la instrucción, pero hay más para predicar que la mera modificación de la conducta. El objetivo de la predicación bien redondeado es la transformación y la obediencia.

Si predicamos con la transformación de la vida como nuestro objetivo, entonces el resultado serán creyentes que son más obedientes a la Biblia, y llamamos a los creyentes obedientes, discípulos. Basta con mirar a los retos que Jesús dio cuando Él enseñó a la gente – Esperaba continuamente que la gente haga algo como resultado de escucharle.

«Ahora que usted sabe estas cosas, bienaventurados seréis si las hiciereis.» Juan 13:17 (NVI)

Jesús le dijo: «Vete y haz tú lo mismo.» Lucas 10:37 (NVI)

«Pero cualquiera que oye estas palabras mías y no las pone en práctica es como un hombre insensato, que edificó su casa sobre arena.» Mat. 7:26 (NVI)

«Porque cualquiera que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos es mi hermano y hermana y madre.» Mat. 12:50 (NVI)

«No todo el que me dice ‘Señor, Señor’, entrará en el reino de los cielos, sino el que hace la voluntad de mi Padre que está en los cielos» Mat. 7:21 (NVI)

«Si alguno me ama, obedecerá mi palabra…» Juan 14:23-24 (NVI)

«Antes bienaventurados los que oyen la palabra de Dios y la guardan» Lucas 11:28 (NVI)

Pastores, estamos en el negocio de producir arrepentimiento. Y el arrepentimiento es más que estar triste, es más que la confesión de pecado, y es más que cambiar algunos malos hábitos. El arrepentimiento implica un cambio total de nuestra forma de pensar para estar de acuerdo con Dios, que afecta a nuestras emociones y nos mueve a actuar en obediencia.

El arrepentimiento está cambiando mentes en el nivel más profundo – el nivel de las creencias y valores. Predicamos para producir el último cambio de paradigma para la gente – la misma transformación de sus vidas. ¡Y es un asunto serio!

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Rick Warren
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