Sanando la Tierra

Dios me concede los deseos de mi corazón?

10 enero, 2014 / adm / Iglesia y Ministerio

Dios me concede los deseos de mi corazón?

PREGUNTA: Como un cristiano de 49 años me he preguntado muchas veces: “Si Dios me concede los deseos de mi corazón? ¿por qué sigo soltera?

Comenzando a los 24 años cuidé a mi sobrina y sobrino en ausencia de sus padres, me hice cargo de mi abuelo cuando él se enfermó (sus hijos se negaron a cuidarlo) me hice cargo de mis padres ancianos y enfermos, atendí a mi ambas hermanas cuando se les diagnosticó cáncer y me hice cargo de sus hijos.

Sentí que Dios puso estas tareas en mi corazón, y no me arrepiento.

Aunque no soy perfecta, me esfuerzo diariamente para tratar a los demás correctamente, oro por los demás, y leo la Palabra todos los días.

Asisto a la iglesia, la escuela dominical y estudio de la Biblia.

Sé que soy bendecida, yo creo en el poder de la oración, y he visto muchas bendiciones y milagros de mi Salvador. Pero siento que Dios me ha olvidado. Tengo dificultad para tratar la soledad de estar soltera, nunca pensé que iba a lidiar con esto a esta edad.

La Escritura dice: “Confía en el Señor y haz el bien, habita en la tierra y te apacentarás de la verdad. Deléitate asimismo en Jehová, y él te concederá las peticiones de tu corazón Encomienda tu camino al Señor;.. Confía en él y él hará: Exhibirá tu justicia como la luz, la justicia de su causa, como el sol de mediodía. Guarda silencio ante Jehová, y espera en él…”

Por favor, ayúdame a entender esta Escritura en su totalidad.

Contestación:

En verdad comprendo lo que está viviendo y sé que es un hecho que no está sola en sus sentimientos. La mayoría de los solteros cristianos, en un momento u otro, luchan con el aparente conflicto entre la búsqueda y hacer la voluntad de Dios, y sus propios deseos personales.

Sospecho que muchos de nosotros también comparten un sentido de resentimiento o abandono después de años de intentar duramente seguir sus órdenes, a la espera de nuestras propias esperanzas, oraciones y expectativas que deben cumplirse. Incluso Jesús cuestionó la intención de Dios en un punto.

¡Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado? Mateo 27:46

Sé que esto ofrece poco consuelo para las dudas, preguntas recurrentes, luchas internas, noches de soledad y de futuro incierto debilitante, sin embargo, tal vez podamos encontrar una explicación plausible y un poco de optimismo ya que muchos de nosotros estamos pasando por esta experiencia similar.

A primera vista, Salmos 37:1 parece que es demasiado simplista – confianza en Él y Él te dará lo que quieres, con el tiempo. Trate de absorber este pasaje de una manera más individual hablado directamente del amoroso y cuidadoso Padre que Él es.

Cuando oigo sus palabras de esta manera, yo sé que hay más para que yo haga en el servicio a Él, porque Él me ama y se preocupa por mí y en su tiempo Él proveerá los deseos de mi corazón. Cuanto más crezca en el conocimiento de Él y de su voluntad para mí, tengo que tener más paciencia para esperar lo que es mejor para mí de Dios, no sólo para mis necesidades inmediatas.

Jesús tuvo su participación en luchas personales en la tierra, sin embargo, Él vino a un punto de la paz con su Padre.

“Abba, Padre”, dijo, “Todo es posible para ti. Pasa de mí esta copa. Mas no lo que yo quiero, sino lo que quieres tú”. Marcos 14:36

¿Ha llegado a ese punto de estar totalmente confiando en el Señor? ¿Ha aceptado plenamente lo que sea Su voluntad para su vida o todavía lucha con Él? ¿Le has preguntado al tomar tu taza de té?

Cuando realmente hemos llegado a ese lugar en nuestra vida en los que hemos aceptado sus deseos, con paciencia, es posible que podamos entender mejor el Salmo 37 y honestamente decir: “No se haga mi voluntad, sino la tuya”.

Todos nosotros experimentamos la tensión con Dios acerca de este tema en algún momento u otro. Para muchos de nosotros es una lucha constante. Al igual que usted, muchos se preguntan por qué no han encontrado a un compañero/a cuando desean uno tanto. Muchas mujeres no desean nada más que un niño, pero no son capaces de concebir. La lista es interminable.

Usted ha hecho un esfuerzo consciente para cuidar de su familia, en lugar de dar prioridad a conocer a otros o hacer crecer a sus hijos biológicos.

Quiero hacer hincapié en lo mucho que el corazón de un siervo es apreciado por Dios.

1 Timoteo 1: 8 dice: “Porque si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe y es peor que un incrédulo.” Usted realmente ha vivido la fe cristiana en la más tangible y abnegada manera posible.

Sería fácil, trivial y (creo) falso que le diga: “¡Siga esperando!” O “¡Dios recompensará tus sacrificios!” No puedo, en conciencia hacer eso. Muchas personas nunca se casan. Muchas personas se casan mucho más tarde de lo que esperaban, por una miríada de razones. La verdad es que Dios nunca nos promete que vamos a conseguir todo lo que deseamos.

Lo que él dice, y lo que ha mencionado en Salmos 37:4, es: “Deléitate asimismo en Jehová, y él te concederá las peticiones de tu corazón”

Usted ve, si el Señor es nuestro deleite, él será el deseo de nuestros corazones.

Todo lo demás será sólo extra. Dios siempre está ahí para nosotros. Dios siempre está tratando de llegar a nosotros, nos corteja. Él siempre está tratando de llevarnos a estar satisfechos en él. Porque la vida tiene una serie de pruebas y decepciones.

La satisfacción no es realmente un lugar donde podemos llegar.

Pero si nos deleitamos en él, se puede llenar ese vacío, independientemente de que el resto de nuestras vidas se alinean con nuestras ambiciones.

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