Sanando la Tierra

Comenzamos a orar en el Obelisco y la tierra tembló

4 junio, 2014 | adm | Iglesia y Ministerio

Carlos Annacondia

Carlos Annacondia dijo: “Comenzamos a orar en el Obelisco y la tierra tembló” hablando en el Retiro Nacional de Pastores en la ciudad de Mar del Plata acerca de varias experiencias relacionadas con su ministerio.

Hablando de la responsabilidad de la Iglesia de orar, mencionó la oración que se hizo por Argentina en el año 1999 en Buenos Aires alrededor del Obelisco de la ciudad, donde varios cientos de miles de creyentes se reunieron como uno.

Cuenta que el espíritu de esa reunión era “aquí no predica nadie” “aquí vamos a levantar a Jesús y a la Iglesia” porque un hombre se puede levantar y se equivoca y arruina todo, pero no así Jesús y la Iglesia.

Así que se pusieron a orar y sucedió algo, a las 10 de la mañana cuando la iglesia se puso de rodillas los sismógrafos comenzaron a oscilar y los medios se preguntaron: “¿Dónde está el terremoto?”,

Buscaban el epicentro del terremoto y el epicentro del terremoto era el Obelisco donde la iglesia se juntó en uno para orar.

“Una iglesia clamando sacudió la Ciudad de Buenos Aires” dijo…

Para conocer qué tipo de persona es Carlos Annacondia aquí un relato de su propia boca:

“Cuando Dios me llamó al Ministerio me preguntó “¿Estás listo a pagar el precio?» El precio de mi Ministerio no era un sacrificio que tuve que hacer para ganar dones de Dios.

No, el precio era llevar sobre mis hombros la carga y la responsabilidad de ese Ministerio que significaba estar lejos de casa y no estar con mis hijos tanto como me gustaría, hacer frente a las críticas y a la oposición e invertir grandes sumas de dinero de mi bolsillo junto a ataques físicos y espirituales.

Sé que mis tesoros se almacenan en el cielo, pero sostener esta mentalidad no siempre es fácil. A veces mis rodillas se doblan y clamo, “¡Dios, no aguanto más!» Entonces, Dios me recuerda “¿no estabas dispuesto a pagar el precio?»

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