Sanando la Tierra

7 Razones porqué Dios no para la tormenta

5 septiembre, 2017 | adm | Iglesia y Ministerio

7 Razones porqué Dios no para la tormenta

Muchos cristianos nos preguntamos: ¿Por qué Dios no para la tormenta en nuestras vidas? Aquí revelamos 7 Razóns bíblicas del porqué no lo hace.

Razón # 1.

Porque quiere que reflexionemos sobre nuestros pecados no arrepentidos (1).

Job 36:33 El trueno declara su indignación, Y la tempestad proclama su ira contra la iniquidad.

La diversidad de condiciones a nuestro derredor es un instrumento de su gracia para que reflexionemos sobre su bondad y justicia.

Salmos 148:8 El fuego y el granizo, la nieve y el vapor, El viento de tempestad que ejecuta su palabra;


Razón # 2.

 

Para motivar que sus hijos obedezcan su Palabra. El profeta Jonás desobedeció la Palabra de Dios y se vio expuesto a los rigores de la tormenta. Su actitud obstinada de huir a su compromiso puso en riesgo la vida de todos los que le rodeaban.

Jonás 1:4 Pero Jehová hizo levantar un gran viento en el mar, y hubo en el mar una tempestad tan grande que se pensó que se partiría la nave.

Jonás 1:12 Él les respondió: Tomadme y echadme al mar, y el mar se os aquietará; porque yo sé que por mi Razón ha venido esta gran tempestad sobre vosotros.


Razón # 3.

Para que aprendamos a confiar en Cristo a pesar de las circunstancias.

Mateo 8:24 Y he aquí que se levantó en el mar una tempestad tan grande que las olas cubrían la barca; pero él dormía. 25 Y vinieron sus discípulos y le despertaron, diciendo: ¡Señor, sálvanos, que perecemos!

26 Él les dijo: ¿Por qué teméis, hombres de poca fe? Entonces, levantándose, reprendió a los vientos y al mar; y se hizo grande bonanza.

27 Y los hombres se maravillaron, diciendo: ¿Qué hombre es éste, que aun los vientos y el mar le obedecen?


Razón # 4.

Para entender las señales de Dios. Sirve para que reflexionemos en sus propósitos.

Cristo usó el símil del anuncio de las tormentas en el cielo para entender verdades espirituales.

Mateo 16:3 Y por la mañana (decís): Hoy habrá tempestad; porque tiene arreboles el cielo nublado. ¡Hipócritas! que sabéis distinguir el aspecto del cielo, ¡más las señales de los tiempos no podéis!


Razón # 5.

Para glorificar a Dios ante la oposición satánica. El diablo quiere evitar los planes de Dios. Pablo debía comparecer ante el Cesar por mandato de Dios. La tormenta huracanada fue claramente algo que Dios no mando pero que Dios utilizó para engrandecer Su nombre.

Hechos 27:1 Cuando se decidió que habíamos de navegar para Italia, entregaron a Pablo y a algunos otros presos a un centurión llamado Julio.

14 Pero no mucho después dio contra la nave un viento huracanado llamado Euroclidón.

23 Porque esta noche ha estado conmigo el ángel del Dios de quien soy y a quien sirvo.

24 Diciendo: Pablo, no temas; es necesario que comparezcas ante César; y he aquí, Dios te ha concedido todos los que navegan contigo.

Hechos 28:3 Entonces, habiendo recogido Pablo algunas ramas secas, las echó al fuego. Y una víbora, huyendo del calor, se le prendió en la mano.

4 Cuando los naturales vieron la víbora colgando de su mano, se decían unos a otros: Ciertamente este hombre es homicida, a quien, escapado del mar, la justicia no deja vivir.

5 Pero él, sacudiendo la víbora en el fuego, ningún daño padeció.

En ese lugar que le dio refugio, Pablo hizo muchos milagros sanando a la gente en nombre de Jesús.


Razón # 6.

Porque tenemos temor (2). El temor atrae las tormentas en nuestras vidas. Nuestros pecados no confesados suelen traernos el temor al castigo y eso es lo que obtenemos.

Proverbios 1:27 cuando venga como tormenta lo que teméis. Y vuestra calamidad sobrevenga como torbellino, cuando vengan sobre vosotros tribulación y angustia.

Job 3:25 Lo que más temía, me sobrevino; lo que más me asustaba, me sucedió.


Razón # 7.

Para que rompamos ataduras con este sistema mundano (3). El creyente a veces está atrapado por el sistema de Egipto. Las tormentas que vienen pueden quebrar los lazos que nos esclavizan.

Éxodo 9:24 Llovió granizo, y con el granizo caían rayos zigzagueantes. Nunca en toda la historia de Egipto como nación hubo una tormenta peor que esta.

Proverbios 10:25. Pasa la tormenta y desaparece el malvado, pero el justo permanece firme para siempre.

Recursos externos:

(1)

(2)
https://youtu.be/Kqnj8OPc2Zg

(3) www.encontacto.org

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